
Denis Leahy, de la Universidad de Calgary en Canadá, presentó un estudio sobre los magnetares el 6 de enero en la reunión de la AAS en Long Beach, revelando que una hipotética “estrella de quarks” podría explicar lo que estamos viendo. Las estrellas de quarks se cree que son la siguiente etapa en las estrellas de neutrones; cuando las fuerzas gravitatorias superan la estructura de la materia degenerada en neutrones, el resultado es la materia de quark (o materia extraña). No obstante, la formación de una estrella de quarks puede tener un importante efecto colateral. El ferromagnetismo de color en la materia de quark bloqueada de color-sabor (la forma más densa de la materia de quark) podría ser un mecanismo viable para generar el flujo magnético inmensamente potente que se observa en los magnetares. Por tanto, los magnetares pueden ser la consecuencia de materia de quark muy comprimida.
Estos resultados llegaron mediante una simulación por ordenador, ¿cómo podemos observar los efectos de una estrella de quarks — o la “fase de estrella de quarks” de un magnetar — en un remanente de supernova? De acuerdo con Leahy, la transición de una estrella de neutrones a una estrella de quarks podría tener lugar desde unos días a miles de años después del evento de supernova, dependiendo de las condiciones de la estrella de neutrones. ¿Y qué veríamos cuando tuviese lugar esta transición? Habría un destello secundario de radiación procedente de la estrella de neutrones después de la supernova debido a la liberación de energía cuando colapse la estructura de neutrones, proporcionando posiblemente a los astrónomos una oportunidad de “ver” un magnetar “conectándose”. Leahy también ha calculado que 1 de cada 10 supernovas deberían producir un remanente de magnetar, por lo que hay una buena posibilidad de observar este mecanismo en acción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario