Caminamos por senderos paralelos
las luces del firmamento nos acompañan,
tenemos cansancio,
liberamos riendo,
dos manos unidas,
dedos entrelazados,
suavidad poseída,
deslizándose una con otra.
Mi mirada roza la tuya
ella tiembla al ser descubierta
loco por oler tu piel.
No hay distancia...
caminamos paralelos pero de la mano.

