viernes, 13 de septiembre de 2013

Sobre la inversión de los Polos. (30472)


Uno de los principales temores que expresan los conspiracionistas con referencia a lo que ocultan las elites es la llamada “inversión de polos” que generaría un cataclismo de proporciones planetarias, cambiando la vida sobre la Tierra dramáticamente. 

El corrimiento está siendo observado con detenimiento por científicos de todo el mundo y, mientras se publican datos que hablan de un corrimiento de unos 30 cm por año, otras versiones aseguran que el polo ya se ha movido hasta… ¡260 km al sur!

Según un estudio publicado por Geophysical Research Letters, el deshielo de Groenlandia está provocando un desplazamiento anómalo del polo norte geográfico.

 De acuerdo a los investigadores de la Universidad de Texas que firman el estudio, desde 2005 el polo norte geográfico se está desplazando de forma más acentuada de lo normal hacia el este.
 Así, desde 1982 hasta 2005 el polo se desviaba hacia el sureste, hacia la Costa de Labrador, Canadá, a un ritmo de 6 centímetros al año, pero desde entonces la velocidad se ha multiplicado por cuatro y el movimiento se ha desviado hacia Groenlandia.

La causa, según el estudio, es un incremento del proceso de deshielo. Según Erik Ivins, geofísico del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, esto se explica porque la pérdida de masa en un punto determinado de una esfera en rotación hace que su eje se desplace inmediatamente hacia la posición donde se ha producido la pérdida.

En el caso de la Tierra, la masa perdida es el hielo de Groenlandia, hacia donde se dirige precisamente el eje polar. 
No se debe confundir este desplazamiento con el de los polos magnéticos, cuyo movimiento también se ha acelerado, pero en otra dirección: hacia Siberia.

Tampoco con la precesión de los equinoccios, que es el cambio de orientación del eje terrestre como consecuencia del “efecto peonza” de la Tierra. En el movimiento de polos, el eje permanece en la misma posición con respecto a la eclíptica, lo que se mueve es la corteza terrestre.

El movimiento de los polos geográficos es conocido desde hace unos años y se basa en la teoría de la tectónica de placas, la idea de que existe un desplazamiento independiente de la corteza con respecto al manto terrestre, existiendo un patrón conocido de balanceo.
 La ruptura de ese patrón es la que ha llamado la atención de los científicos.

Según un estudio publicado en octubre de 2012 por científicos noruegos, en los últimos 120 millones de años se habrían producido cuatro movimientos reales de los polos, calculándose que el máximo desplazamiento habría sido de nueve grados.Pero también hay que distinguir entre un movimiento real de polos y un movimiento aparente por culpa de la deriva continental. 

La diferencia está en que, en el primer caso, toda la corteza terrestre se mueve al mismo tiempo, mientras que la deriva afecta únicamente a placas aisladas.

Por otro lado, en un artículo publicado por la revista Physicsworld en noviembre de 2012 se daban a conocer las conclusion es de un equipo de geofísicos de USA y Canadá basado en datos de los últimos 1000 millones de años, sugiriendo la posibilidad de seis vuelcos de hasta 50º con su consiguiente retorno al eje de origen. Si algo así ocurriera hoy, la ciudad de Boston acabaría en pleno polo norte.

Para entender el proceso, según Jerry Mitrovica, de la Universidad de Harvard, aunque desde la superficie d la Tierra se apreciaría un cambio continuado en la posición del polo, desde el espacio el fenómeno se contemplaría como un movimiento de la superficie terrestre al tiempo que el eje permanecería en su sitio.

En el otro polo, recientemente la NASA publicó un video explicativo que muestra a la Antártida libre de hielos, algo que es interpretado como un “mensaje” por parte de los más conspiranoicos.

La exageración.

“Ni aun la Filosofía Esotérica puede pretender conocer, excepto por deducciones de analogía, lo que tuvo lugar antes de la reaparición de nuestro Sistema Solar, y antes del último Mahâ Pralaya. 

Pero enseña claramente que, después del primer disturbio geológico del eje de la Tierra, que terminó con la sumersión en el fondo de los mares de todo el Segundo Continente con sus razas primitivas -de cuyos sucesivos Continentes o “Tierras” fue la Atlántida, el cuarto-, tuvo lugar otro disturbio ocasionado por la vuelta del eje a su anterior grado de inclinación de un modo tan rápido como lo había cambiado: cuando la Tierra fue verdaderamente de nuevo sacada de las aguas
 (abajo lo mismo que arriba y viceversa).