
Y de pronto la lluvia, como de improviso.
El sonido de los charcos surcando la suela mojada por el aguacero.
Por única compañía, grises y truenos...
Mientras, la tormenta súbita borrando el sol y las huellas de la claridad.
El sonido de los charcos surcando la suela mojada por el aguacero.
Por única compañía, grises y truenos...
Mientras, la tormenta súbita borrando el sol y las huellas de la claridad.
Y por delante de los cristales empañados que miro,
controlo esa gota abriéndose camino en su Universo particular.
Librando su batalla para llegar a destino, para luego desaparecer.
Y vuelta a empezar...
Como todo.
Y llegan los días se suceden raudos y veloces como si tuvieran prisa por sumergirse
en las sombras nocturnas de aquellas pastillas,
para que el tiempo nos atropelle sin darnos aviso.
Y otros, pasa tan lento,
que nos invaden unas ganas inmensas de empujarlo.
Aquí y ahora.
controlo esa gota abriéndose camino en su Universo particular.
Librando su batalla para llegar a destino, para luego desaparecer.
Y vuelta a empezar...
Como todo.
Y llegan los días se suceden raudos y veloces como si tuvieran prisa por sumergirse
en las sombras nocturnas de aquellas pastillas,
para que el tiempo nos atropelle sin darnos aviso.
Y otros, pasa tan lento,
que nos invaden unas ganas inmensas de empujarlo.
Aquí y ahora.
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