martes, 9 de marzo de 2010

by. Claudia Villafañe Correa


PROFANACION

Un rictus de dolor,
apresa la boca.
y anida telarañas en sus ojos.

Acuciada de sed ,
tiembla de espanto
y en grisáceo silencio, se desmaya.

Le han robado la infancia
y su vestido, es un rojo guiñapo
en un costado.

El sol entibia las piedras,
donde la sangre brotó
en corolas vírgenes.-

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