martes, 25 de enero de 2011

Goji, la fruta de la salud


Según un catedrático de la UGR, especialista en Nutrición, señala
 que la especie Lycium Barbarum
 (que actualmente se importa desde China) 
es originaria del Mediterráneo y se encuentra en otras áreas templadas de todo el mundo, además de en aquel país 

“A aquellas personas que no sigan una dieta adecuada, las bayas
 de Goji no les van a aportar ningún beneficio.” 

"Muchos de los componentes presentes en ellas los pueden aportar
 la cantidad diaria recomendada de frutas y verduras dentro 
de una dieta equilibrada, salvo “el importante efecto placebo”
que tienen en las personas que las consumen."

El otro día me hablaron de una fruta llamada Goji, de uso milenario

 en oriente, y que parece ser un combinado de elementos 

y propiedades formidables para la salud. 



Dispuesto a informarme busqué y encontré en la red muchos artículos hablando del tema y de sitios donde las venden.


Entresaqué la información que ahora sigue del número 101 
de la revista DSalud, de un artículo titulado
 «Goji, la fruta de la longevidad y la salud»,:

«Las bayas de Goji son frutas desecadas de color rojo intenso y tamaño similar a las pasas con un sabor entre arándano y cereza que crece en los valles de las montañas tibetanas del Himalaya.

 Los médicos orientales las utilizan desde hace miles de años
 -los escritos más antiguos que se conservan y que hacen referencia a su empleo terapéutico son del año 1590 a.C.
- por sus extraordinarios beneficios para la salud ya que son un complemento ideal para quienes desean mantenerse jóvenes,
 reforzar su sistema inmune, mejorar la vista, regular el apetito 
y el sueño, cuidar el hígado y los riñones, potenciar el sistema inmune, prevenir diversas enfermedades -cáncer incluido- y, en general, mejorar la salud y el bienestar. 

Y no sólo eso porque las decenas de estudios realizados con estas bayas han llevado a los expertos a considerar que es además la fruta con más densidad de nutrientes beneficiosos para el organismo
 de cuantas se conocen».

En cuanto a la información nutricional :
 «Uno de los estudios más completos -de entre las decenas que se han llevado a cabo en los últimos años- sobre la composición nutricional de las bayas de Goji es el realizado por los técnicos del Instituto
 de Investigación en Nutrición de Beijing (China). 

Y su análisis químico reveló que estas frutas tibetanas son ricas en:

 Ácidos grasos Omega 3 y Omega 6:
 concretamente ácido linolénico y ácido linoléico, esenciales
 para la producción de hormonas y el buen funcionamiento 
del cerebro
 y el sistema nervioso, entre otras propiedades.


 Aminoácidos: 
además de un alto contenido proteínico
 (que equivale al 13% de su peso) contienen 18 aminoácidos, incluidos los 8 esenciales. 

Lo que significa que contienen seis veces más aminoácidos que
 el polen de abeja, tradicionalmente considerado un alimento 
muy rico en estas sustancias. 

Cabe recordar que los aminoácidos forman la estructura de
 las proteínas que, a su vez, son los elementos predominantes
 en las células y que, entre otras muchas funciones, sirven 
para la producción de diversos productos celulares como enzimas, hormonas y anticuerpos del sistema inmune además 
de ser intermediarios fundamentales para el metabolismo 
de las células.

 Betaína: 
esta sustancia es utilizada por el hígado para producir colina,
 un nutriente que participa en las reacciones desintoxicadoras
 que tienen lugar en dicho órgano y que también es esencial para
 el funcionamiento cardiovascular y cerebral así como para el normal funcionamiento de las membranas celulares. 

Además la betaína protege el ADN, mejora la memoria y previene
 las dolencias provocadas por las grasas en el hígado.

» Betasitosterol: es un esterol vegetal con propiedades antiinflamatorias que ayuda a reducir los niveles de colesterol
 y que se emplea para tratar los casos de impotencia sexual 
y de hiperplasia benigna de próstata.

 Carotenoides:
 afirman los expertos que estas bayas son el alimento conocido que aporta mayor cantidad de carotenoides, pigmentos solubles en grasa que juegan un papel fundamental en la actividad de la vitamina A.

 Ciperona: 
se trata de un sesquiterpeno empleado en los tratamientos de cáncer de cerviz o cuello uterino aunque también es conocido
 por sus propiedades beneficiosas para el corazón, la presión sanguínea y los problemas menstruales.

 Fisalina: 
se trata de un compuesto natural que potencia y mejora el sistema inmune y que ha demostrado su efectividad en el tratamiento 
de la leucemia, la hepatitis B y el cáncer.

 Luteína y Zeaxantina:
 son flavonoides muy importantes para el cuidado de los ojos y para
 la prevención de la degeneración macular y la formación de cataratas.
 Además mejoran la visión nocturna y la agudeza visual, entre otras propiedades.

 Oligoelementos minerales: 
en concreto, 21. De entre ellos destacan -por estar presentes
 en cantidades significativas- zinc, hierro (20 veces más que las uvas
 y las espinacas), cobre, calcio, selenio, fósforo, manganeso, níquel, cromo, magnesio, potasio, cobalto y cadmio. 
Y además contienen germanio, un mineral raramente encontrado 
en alimentos y del que se conocen importantes propiedades anticancerígenas ya que provoca una serie de reacciones químicas dentro de las células cancerosas que hace que éstas se debiliten
 y mueran. 
Esto se ha observado, por ejemplo, en el tratamiento de cánceres 
de hígado, pulmón, útero y testículos.

 Solaventivona:
 es un sesquiterpeno al que se considera 
un potente agente fungicida y antiviral.

 Superóxido dismutasa y fenilpropanoides:
 factores inhibidores del cáncer y del envejecimiento.

 Vitaminas del complejo B:
 Concretamente B1, B2 y B6 -que han demostrado ser efectivas para aumentar el número de glóbulos blancos, proteger el hígado y aliviar la hipertensión arterial-, vitamina C -en cantidades dos veces mayores que las del perejil, seis veces mayores que las de las naranjas y hasta ocho veces mayores que las que contiene el pomelo-y vitamina E -que muy raramente se encuentra en las frutas.

» Información nutricional de las bayas tibetanas del Goji (por 100 gr.)
» 14 % de proteínas.
» Antioxidantes naturales: carotenoides, zeaxantina, vitamina C (310 mg), Selenio, Zinc.
» Gran cantidad de vitaminas, minerales y oligoelementos (calcio, potasio, 8 mgr. de hierro , cromo, Níquel, cobre, manganeso, cobalto, fósforo y germanio).
» 6 % de ácidos grasos omega 3 y omega 6.
» 8% de fibra.
» 20 % de carbohidratos.
» Beta-sitosterol.
» Polisacáridos Lycium Barbarum.

Referencias:
Revista DSalud, número 101 .


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