Tal vez os ha pasado alguna vez.
Estás con una botella de cerveza y un amigo lo golpea en la parte superior con la base de otro.
Inmediatamente, la sabrosa cerveza se convierte
en una explosión de espuma intentando salir a toda velocidad.
Este efecto esta producido por el dióxido de carbono (CO2)
Este efecto esta producido por el dióxido de carbono (CO2)
disuelto en la cerveza.
Cuando la botella esta cerrada, la concentración en el líquido
y en la parte vacía están en equilibrio.
Al abrirse, baja la presión y el CO2 tiende a escapar intentando alcanzar un nuevo equilibrio que depende de la presión
y de la temperatura.
Para ello crea burbujas, un proceso lento y muy complejo.
Otro ejemplo lo tenemos en las botellas de cava.
Solemos enfriar las botellas de cava y a menor temperatura
aumenta la capacidad del liquido para absorber CO2.
Si esta lo bastante fría durante suficiente tiempo, la mayoría
del gas será absorbido y podremos abrirla sin problemas.
Pero, ¿Qué sucede si agitamos la botella de cava o golpeamos
la botella de cerveza?
En ambos casos, creamos burbujas y una vez creadas
su crecimiento es muy rápido y casi explosivo.
¿Y el efecto invernadero?
Verán, también el agua de mares y océanos esta en equilibrio
con la atmósfera y contiene disuelta una cierta cantidad de CO2.
Por diversas razones físicas y químicas esta concentración
es mucho mayor en el mar que en la atmósfera,
lo que es útil para retener una importante cantidad de CO2.
De hecho, el mar retiene unas 50 veces más CO2,
en diversos compuestos químicos, que la atmósfera.
Y al aumentar la concentración en la atmósfera,
el mar ha ido absorbiendo más y más CO2
para mantener el equilibrio.
Esta disolución en el mar también depende inversamente
Esta disolución en el mar también depende inversamente
de la temperatura.
A menor temperatura, más concentración y más cantidad
de CO2 es retenida.
Afortunadamente la temperatura de los mares
cambia mucho más lentamente que la del aire,
pero hemos llegado a un punto en el que empieza a elevarse.
Pronto, aunque los científicos discrepan sobre la fecha,
los océanos dejaran de retener CO2 y pasaran a liberarlo.
Muy lentamente las burbujas se formarán y liberarán
en la atmósfera aumentando la concentración CO2,
incrementando el efecto invernadero y, de nuevo, la temperatura.
El proceso es lento, invisible y mucho menos espectacular
que en la cerveza pero, a largo plazo, las consecuencias
pueden ser igualmente explosivas.
Por eso YO cuido al Planeta ...
"Otra CERVEZA"



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