viernes, 4 de marzo de 2011

Hipótesis refutadas y evidencias irrefutables... en la Luna.


El 21 de Julio de 1969 fue una fecha que marcaría un antes y un después en la historia de la humanidad.

 Fue ese día cuando el ser humano
 se convirtió en la única especie
 de este planeta en poner un pie
 y caminar sobre un cuerpo diferente a la Tierra.

La primer especie que evolucionó
 y logró desarrollar una inteligencia tan impresionante que le permitiría 
salir de su planeta de origen, conquistar el espacio e incluso andar sobre la superficie de otro cuerpo celeste,
 en este caso el satélite natural de su propio planeta.

Pero como sucede con todas las especies, entre los humanos existen especímenes con menos sentido común, menos inteligencia y menos escrúpulos; y en el tema que nos compete, esos especímenes son denominados “conspiranoicos”, creadores de las más ridículas teorías conspirativas sobre la llegada del hombre a la Luna.

Quiero empezar aclarando lo siguiente: no es correcto hablar de 
“creer o no creer” si hemos ido a la Luna o no.

 El acto de “creer” implica considerar como verdadero algo que carece
 de pruebas o evidencias, o que está fuera de la comprensión del intelecto. 

Por supuesto, este no es el caso: 
como veremos luego, tenemos gran cantidad de pruebas y evidencias irrefutables de la llegada del hombre a la Luna.

 Por lo tanto, no creemos que llegamos a la Luna;
 sabemos que fue así, es un hecho que nada tiene que ver 
con las creencias.

 Los problemas principales en relación con el tema son la desinformación (intencional, en la mayoría de los casos) y la ignorancia sobre ciertos aspectos bastante básicos de la ciencia, en particular, de la física.

 Muchas de las hipótesis que utilizan los creadores de conspiraciones
 denotan una importante ignorancia en física elemental,
 y las mismas podrían ser refutadas incluso por un estudiante
 de secundaria que se encuentre cursando dicha materia.


Ahora que ya he realizado las aclaraciones que considero necesarias,
 pasemos directamente a lo más importante e interesante del asunto.

 A continuación voy a exponer las diez hipótesis conspirativas
 que se utilizan con mayor frecuencia, y por cada una de ellas
 voy a dar los argumentos científicos y racionales
 que refutan dichas hipótesis. 

¡Comencemos!

- Hipótesis 1:

 Las fotografías tomadas en la Luna poseen demasiada calidad,
 lo que indicaría que han sido tomadas por un fotógrafo profesional 
y no por un astronauta.

- Refutación:

 Resulta muy curioso que se recurra a esta hipótesis cuando se dice 
que todo fue montado en un estudio y que las fotos fueron tomadas
 por profesionales, mientras que muchas otras hipótesis se basan
 en supuestos errores en las fotografías. 

Y es que un aspecto que resalta en las teorías conspirativas es que 
las hipótesis utilizadas suelen contradecirse entre sí,
 lo que denota falta de sentido común y búsqueda de cualquier recurso irracional para despertar la duda. 

Lo primero que debemos destacar para refutar esta hipótesis es que es falso que todas las fotografías posean demasiada calidad.

 De las aproximadamente 20.000 fotografías obtenidas en las misiones
 Apolo, muchas de ellas presentan errores, como estar movidas o fuera
 de foco, pero lógicamente dichas fotos no se divulgaron demasiado,
 dado que el interés es enseñar fotografías buenas donde se puedan 
apreciar detalles.

 Por otro lado, los astronautas de las misiones habían cumplido
 con un exhaustivo entrenamiento en fotografía y en el uso del equipo fotográfico, por lo que no debería resultar extraño que muchas 
de ellas tengan una excelente calidad.


- Hipótesis 2: 

En ninguna de las fotografías tomadas se observan estrellas en el cielo, debido a que simular esto en un estudio nunca habría quedado perfecto 
y dicho detalle habría sido detectado por cualquier astrónomo.

- Refutación: 

Es cierto, en ninguna de las fotografías se observan estrellas en el cielo;
 pero lo mismo se aplica para cualquier foto reciente sacada en el espacio,
 en los transbordadores o en la Estación Espacial Internacional

Todo esto puede explicarse usando algunos conceptos básicos de fotografía. 

Toda la superficie y el suelo lunar, así como también los astronautas
 con sus trajes blancos, reflejan mucho la luz proveniente del Sol. 

Cuando te encuentras fotografiando algo muy brillante,
 como lo que acabamos de mencionar, debes cerrar el diafragma de la cámara y regular el tiempo de exposición, y es entonces cuando las cosas menos brillantes, como las estrellas, no pueden verse y no son capturadas
 por la cámara. 

Para capturar los objetos de la superficie lunar correctamente,
 se utilizaron tiempos de exposición de 4 y 8 milisegundos; en cambio, 
para que un cielo estrellado quedase capturado por la película fotográfica,
 se necesitarían tiempos de exposición superiores a los 30 segundos.

 En definitiva, todo se debe a una limitante en la tecnología de fotografía 
que no permite capturar cosas demasiado y poco brillantes a la vez.


- Hipótesis 3:

 La bandera de los Estados Unidos colocada en el suelo lunar ondea
 y no debería hacerlo, dado que al no haber atmósfera en la Luna tampoco
 hay viento.

- Refutación: 

Este es uno de los argumentos más utilizados por los conspiranoicos
 y al mismo tiempo el más fácil de refutar.

 Es cierto que en la Luna no hay atmósfera y por lo tanto tampoco hay efectos climatológicos, como el viento.

 Por lo tanto, la bandera no debería ondear.

 Y de hecho, eso es exactamente lo que sucede:
 la bandera no ondea.

 La NASA utilizó una bandera estadounidense que contaba con una varilla rígida en la parte superior, a modo de soporte, y que fue confeccionada 
con una tela especial que podía moldearse, de manera que una vez colocada diera la impresión de estar extendida y ondeando (pura muestra de orgullo nacional, nada más).

 Existen videos donde se enfoca a la bandera durante muchos minutos (mientras los astronautas realizan actividades alrededor) y no se registra absolutamente ningún movimiento en la misma.


- Hipótesis 4:

 En algunas fotografías las sombras de los objetos no son paralelas,
 como se esperaría si existe una sola fuente de luz (el Sol),
 sino que forman diferentes tipos de ángulos; esto sería un indicio
 de que todo fue rodado en un estudio con diferentes focos de luz.


- Refutación: 

El sentido común parecería indicarnos que siempre que exista una sola fuente de luz, las sombras de los objetos iluminados tienen que discurrir 
de forma paralela. 

Pues bien, esto no siempre es así. 

Se puede realizar un muy simple experimento para probar esto:
 en una habitación completamente oscura, colocar un único foco de luz 
y algunos objetos sobre una superficie irregular; de esa forma,
 a medida que movamos los objetos por la superficie irregular y cambiemos sus posiciones, podremos observar que las sombras se manifiestan formando ángulos de diferentes tipos.

 Lo que sucede es que las sombras no solo dependen de la fuente de luz,
 sino también del relieve del terreno (el suelo lunar es sumamente irregular)
 y de la perspectiva desde la que observemos dichas sombras.


- Hipótesis 5:

 En ciertas fotografías los astronautas y otros objetos aparecen iluminados, aún cuando se encuentran en lugares cubiertos completamente por sombras.


- Refutación: 

Para contrastar esta hipótesis debemos recurrir a una magnitud 
física denominada “albedo”, que es el porcentaje de radiación (o luz) 
que refleja un cuerpo. 

Un cuerpo que reflejase toda la luz tendría un albedo de 100%
 y uno que no reflejase nada tendría un albedo de 0%, 
aunque ninguno de estos dos casos extremos teóricos existe en la realidad. 

Lo que sucede en este caso es que el propio suelo lunar refleja
 una gran cantidad de luz en todas direcciones, incluso en aquellas donde haya objetos cubiertos por sombras. 

Al mismo tiempo, y aunque parezca increíble, la Tierra también refleja
 luz solar que incide sobra la superficie lunar 
(efecto conocido como luz cenicienta). 

Los trajes utilizados por los astronautas también fueron diseñados
 para reflejar una gran cantidad de luz (principalmente por motivos térmicos). 

De modo que cuando vemos un astronauta relativamente iluminado
 en un lugar donde hay sombras, esto se debe a que está reflejando
 la luz que recibe de la superficie lunar, de la Tierra y de otros objetos.


- Hipótesis 6: 

Los videos fueron filmados en un estudio aquí en la Tierra y luego sencillamente ralentizados a mitad de tiempo para dar la sensación 
de la baja gravedad lunar.

- Refutación:

 La gravedad en la Luna es seis veces inferio
r a la existente en nuestro planeta.

 Ya se ha demostrado multitud de veces 
(incluso lo han realizado con detalle en el programa Cazadores de Mitos)
 que si se reproducen los videos de las misiones lunares al doble de velocidad no se ven con normalidad y los movimientos son totalmente ridículos. 

Existe un concepto importante relacionado con la gravedad para entender porque no es posible falsificar el efecto gravitatorio:
solo los objetos que caen verticalmente son afectados por ésta y sufren
 el retardo correspondiente. 

Gracias a este concepto es sencillo detectar un engaño
 si se aprecian retardos en los movimientos horizontales de un video.

 Y efectivamente, en los videos de las misiones lunares no se aprecia
 ningún tipo de retardo en los movimientos horizontales de los astronautas, sólo en los verticales que son afectados por la aceleración gravitatoria.

 Así que ralentizar a la mitad videos filmados en la Tierra no reproducirían
 en absoluto las condiciones cinemáticas de una gravedad seis veces inferior; en el único lugar donde se podría filmar algo así es en un lugar 
que realmente tenga una gravedad seis veces menor: la Luna.


- Hipótesis 7: 

Existe una zona de radiación en el espacio conocida
como “Cinturones de Van Allen” que no puede ser atravesada por humanos, porque la cantidad de radiación los mataría.

- Refutación: 

El Cinturón de Van Allen es una zona del campo magnético que envuelve
 a la Tierra, que interactúa con el viento solar y concentra grandes cantidades de partículas cargadas, principalmente protones y electrones de alta energía. 

Por supuesto, exposiciones prolongadas a esta clase de energía y radiación pueden provocar serios problemas e incluso la muerte a los seres humanos.

 La NASA dedicó muchísimo tiempo y recursos al estudio de esta zona radiactiva, y se tomaron diversas medidas para hacer frente al problema. 

Cada uno de los tripulantes de las misiones llevaba consigo un dosímetro
 de radiación personal y tres dosímetros pasivos: esto les permitía conocer 
y monitorear las dosis de radiación recibidas en todo el cuerpo.

 Los análisis estiman que para que una dosis sea letal debe ser superior
 a los 300 rads; sin embargo, los astronautas solo fueron sometidos a dosis de entre 0,16 y 1,14 rads, sin duda muy alejadas de aquellas que podrían resultar peligrosas. 

Un punto clave en relación con este problema es el tiempo de exposición,
 que no fue lo suficiente como para que la radiación resultase dañina.


- Hipótesis 8:

 Existen investigadores que afirman que el hombre nunca ha ido a la Luna.

- Refutación:

 Si, esto es cierto, existen ciertos “investigadores” que han escrito libros
 o filmado documentales, que afirman que nunca hemos llegado a la Luna.

 Del mismo modo que también existen “investigadores” que afirman
 que la Tierra es plana y que la evolución por selección natural es una farsa. 

También existen “investigadores” que pasan la vida cazando platillos voladores y otros que demuestran los poderes psíquicos y paranormales 
de cierta gente.

 Es astronómica la cantidad de individuos llamados “investigadores”
 que han propuesto las más increíbles estupideces. 

Y por supuesto, la mayoría de ellos no pueden considerarse rigurosos,
 ya que se basan en argumentos poco sólidos y que se contradicen
 con la realidad científica.

Por otro lado, si consultamos a cualquier científico serio y respetado,
 a cualquier físico, astrónomo o matemático, a cualquier catedrático
 de una universidad o simplemente a personas con amplios conocimientos
 en diferentes disciplinas científicas, ninguno de ellos dirá que los alunizajes fueron falsos.

 Pero el problema radica en que los conspiranoicos son mucho más mediáticos que los científicos respetados.

 Mientras que los conspiranoicos tienen la intención de difundir sus teorías
 lo mayor posible, para poder vender sus libros y documentales,
 y lucrar con la desinformación masiva, los científicos respetados jamás aparecerán en televisión diciendo que el hombre ha ido a la Luna,
 puesto que tienen cosas mucho más importantes que hacer que salir
 a repetir lo evidente.


- Hipótesis 9:

 Las computadoras de esa época eran demasiado rudimentarias como para cumplir con la tremenda tarea de llevar al hombre a la Luna.

- Refutación: 

La NASA ya poseía en los años 60, al igual que hoy en día, 
tecnología de punta para la época. 

A los que estamos acostumbrados a un nivel tecnológico hogareño
 nos parecería ciencia ficción la tecnología que se utiliza en la NASA. 

Pero más allá de todo esto, es cierto que las computadoras de los años de las misiones Apolo eran sumamente rudimentarias.

 Lo que sucede es que dichas computadoras no tenían la necesidad de generar una interfaz gráfica como la que se utiliza en las computadoras de hoy en día. 

Para el correcto desarrollo de las misiones no se necesitaban pantallas
 con gráficos, colores o entornos en 3D; sólo era necesario
 que las computadoras realizaran satisfactoriamente todos los cálculos requeridos y las tareas básicas de navegación, 
y contaban con la suficiente potencia como para hacerlo.


- Hipótesis 10: 

Si realmente llegamos a la Luna 
¿por qué se ha ido solo una vez y no volvimos a ir nuevamente?

- Refutación: 

Esta hipótesis es el producto de una alarmante desinformación. 
En primer lugar no hemos ido sólo una vez: los seres humanos hemos pisado el suelo lunar y retornado a la Tierra en seis diferentes oportunidades,
 en las misiones Apolo 1112141516 y 17
 (la misión Apolo 13 no pudo alunizar por problemas técnicos, como se retrata en la película del mismo nombre). 

Con respecto a porque no hemos vuelto a ir después de la misión Apolo 17
 en el año 1972, el motivo principal es que las misiones 
son extremadamente costosas.

 A principios de 1970 la NASA sufrió un gran recorte de presupuesto,
 ya que para los políticos el programa lunar había dejado de ser prioridad;
 fue entonces cuando debieron cancelarse las misiones Apolo 18, 19 y 20.

 A partir de ese momento, tanto los recursos económicos 
como los esfuerzos de la NASA se centraron en otras misiones.


Hemos visto cómo las diez hipótesis fundamentales en las que se basan 
las teorías conspirativas pueden ser fácilmente refutadas utilizando
 un poco de ciencia y otro poco de sentido común. 

Como dije antes, he seleccionado solamente las diez que considero más importantes por un tema de practicidad, para que este artículo no se hiciera eterno e imposible de leer.

 Pero para aquellos que deseen un análisis mucho más profundo y exhaustivo de hasta cincuenta hipótesis diferentes, pueden consultar el excelente libro La Conspiración Lunar: ¡Vaya Timo! de Eugenio Fernández Aguilar
 (incluido en la lista de fuentes).

Ha quedado claro entonces que todas las ridículas teorías que se les ocurran
 a los conspiranoicos pueden ser sencillamente rechazadas,
 pero ¿qué hay de las pruebas a favor?

 A continuación voy a proceder a exponer las diez evidencias más solidas
 e incuestionables que tenemos de la presencia del hombre en la Luna.

- Evidencia N° 1: 

Todas las supuestas anomalías encontradas en las fotografías lunares
 han sido refutadas por ingenieros y científicos de todo el mundo,
 y existen miles de sitios webs y libros donde se puede encontrar las explicaciones científicas a cada fenómeno.

- Evidencia N° 2: 

Se han traído 382 kg de rocas lunares en las diferentes misiones,
 las cuales han sido analizadas por geólogos y laboratorios de todo el mundo, y que contienen características distintivas que ninguna roca terrestre podría tener.
 Por ejemplo, las rocas traídas por las misiones Apolo son significativamente más antiguas que las rocas terrestres más antiguas que podamos encontrar, con aproximadamente 500 millones de años de diferencia. 
Esto se debe a que en nuestro planeta las primeras rocas que se formaron
 no se conservan, a causa de los diferentes procesos de erosión, 
como el viento o el agua.
 Dado que en la Luna dichos procesos de erosión no existen, las rocas más antiguas se conservan y poseen características únicas. 
Por otro lado, una sonda no tripulada jamás podría traer tal cantidad
de material: por ejemplo, las sondas soviéticas Luna 16, 20 y 24
 solo pudieron traer 300 gramos de rocas.


- Evidencia N° 3: 

Una conspiración de tal magnitud hubiera supuesto la participación 
no solo de los astronautas, sino de los miles de trabajadores de la NASA,
 y es bastante improbable que de haber sido así a ninguno de ellos
 se le hubiera escapado un mínimo detalle sobre el fraude.

- Evidencia N° 4:

 Dado que las emisiones de radio de las misiones Apolo eran abiertas, cualquier radioaficionado de todo el mundo podía apuntar su radiotelescopio hacia la zona exacta donde estaba el modulo y escuchar las conversaciones entre los astronautas.

- Evidencia N° 5: 

En todos los videos filmados en la Luna se puede apreciar continuamente
la ausencia de atmósfera y la existencia de vacío. Incluso en la actualidad, 
es imposible recrear dichas condiciones con la perfección que se aprecia
 en las filmaciones.

- Evidencia N° 6:

 Las misiones Apolo 11, 14 y 15 han instalado en la superficie lunar unos dispositivos retro reflectores láser denominados “Laser Ranging Retro-Reflector (LR-3)”, los cuales se utilizan para medir la distancia entre la Tierra y la Luna utilizando láseres. 
Gracias a estos dispositivos, hoy en día sabemos que la Luna 
se aleja de la Tierra a razón de 4 centímetros por año.


- Evidencia N° 7: 

Se han dejado en la superficie lunar unas estaciones científicas denominadas ALSEP (Apollo Lunar Surface Experiments Package) 
encargadas de registrar y tomar datos sin la intervención de los astronautas. Desde la Tierra se han recogido diversas señales telemétricas provenientes
de dichas estaciones.

- Evidencia N° 8:

 Existen documentadas más de 20.000 fotografías, datos de telemetría
 y exámenes médicos, que pueden encontrarse en artículos, documentos
 y sitios web oficiales. 
Y la mayoría de dichos artículos e investigaciones han sido realizados 
por universidades sin ninguna vinculación con la NASA.

- Evidencia N° 9:

 Los astronautas de la misión Apolo 12 descendieron a 180 metros del lugar donde se encontraba la sonda Surveyor 3 y trajeron a la Tierra diversas muestras de la misma. La pala de la Surveyor 3 se encuentra en exposición 
en el Kansas Cosmosphere Museum.

- Evidencia N° 10: 

Los rusos, contrincantes de los estadounidenses en la carrera espacial,
 eran los principales interesados en que las misiones Apolo no se realizaran 
y los únicos con la tecnología suficiente como para detectar un engaño
 por parte de los estadounidenses.

 Sin embargo, ni el gobierno ni ningún científico ruso ha mencionado
 jamás que haya habido un engaño.


Después de todo esto, solo me resta decir: 
si, indudablemente, el hombre llegó a la luna. 

Y a pesar de todo, soy consciente de que las teorías conspirativas seguirán desparramándose por ahí, y que aquellos que quieran creerlas las seguirán creyendo aunque uno les de diez, cincuenta o cien razones para no hacerlo. 

Aún así, les sugiero que revisen la información que dejo en la parte
 de “fuentes”,
 al final del artículo, donde encontrarán toda clase 
de recursos para ampliar sus conocimientos sobre el tema.

La llegada de los seres humanos a la Luna es uno de los acontecimientos más importantes de nuestra historia, uno de los mayores logros
 de la humanidad.

 Y aún así siempre existirán personas negativas que vean con desconfianza esta clase de logros. 

Por suerte, también existen otra clase de personas,
 aquellas que dedican sus vidas a superar dichos logros y a trabajar con esfuerzo y dedicación para hacer del mundo un lugar mejor.

 Debería ser a este último grupo de personas a quienes siempre escuchemos, sigamos y prestemos nuestra atención; y no a aquellos que tratan
 de desmerecer los logros más importantes de la humanidad 
para llenarse los bolsillos.


Fuentes:

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