lunes, 1 de agosto de 2011

Tan sólo Tú...


Habito mis días a galope entre la cabeza y el corazón,
entre la prisa del reloj y el ritmo de la sangre.

Mandando mensajes al aire que contienen ecos de la historia,
recorro rayos de luz desde el inicio hasta el ocaso.

Y es en tus ojos que me encuentro, me reconozco
me quiero, me soporto. 

Me pintás una sonrisa en la tristeza,
elevás mi espíritu y... 
vuelo,
al país de los sueños por cumplir,
del camino por andar,
de las posibilidades abiertas en abanico,
de la sangre a galope en las sienes.

Es en tu mirada en la que siento
que el futuro está escrito de ser dos.

Da igual si hablás con silencios,
si las tildes emigraron de tus cuentos
porque dejás mi corazón tocado
cada vez que me permitís 
acompañarte a volar, 
planeando un rato a tu lado.


No hay comentarios: