El título “Del Milagro” para la imágenes surgió después de los terremotos de 1692. Al principio fue solo para la Virgen Inmaculada, que apareció a la vista de todos prodigiosa y llena de sugerencias.
Ese nombre se oficializó en las actas del Cabildo, labradas en octubre de 1692.
Pero para el Cristo Crucificado llegado de El Callao un siglo antes, no se le dio título alguno. Monseñor Miguel Angel Vergara contó que “la tradición fue un tanto tacaña para la emocionante imagen del Señor”.
Hasta 1760, nadie lo había llamado “Señor del Milagro”. La primera novena, de 1760, realizada por el cura salteño Francisco Javier Fernández, párroco de Humahuaca, es la prueba definitiva.
En ese texto al Santo Cristo no se le llama “Señor del Milagro” sino “Dios Crucificado” En 1760, Fernández presentó la novena al obispo Miguel de Argandoña, en una visita que hizo en Salta.
El prelado se la pasó al padre jesuita Ignacio Leiva, quien aprobó el texto diciendo: “Ha sido compuesto con notorio celo y devoción”. Nada dijo el jesuita sobre el nombre asignado al Santo Cristo.
De esto se deduce que el título “del Milagro” llegó después.








No hay comentarios:
Publicar un comentario