lunes, 18 de junio de 2012

Colisión entre Andrómeda y la Vía Láctea vista desde la Tierra.


Colisión entre Andrómeda y la Vía Láctea vista desde la Tierra.
En los últimos días se encuentra en todos los medios de comunicación la noticia de que  nuestra galaxia vecina Andrómeda (M31), la más grande del grupo local al que pertenece nuestra propia galaxia, acabará chocando contra la Vía Láctea, fusionándose ambas en una nueva y gigantesca galaxia elíptica.
Pero esto no es algo nuevo, desde hace años conocemos esta posibilidad.
 El motivo de la reciente proliferación de noticias sobre el tema se debe a que un grupo de investigadores de la NASA, basándose en una ingente cantidad 
de datos del Telescopio Espacial Hubble, han confirmado que ambas galaxias están en rumbo directo de colisión, y han calculado cómo
 y  cuándo se producirá este choque.
Según los modelos del grupo investigador, dentro de 4.000 millones de años ambas galaxias se fundirán en una única galaxia de estructura muy diferente, probablemente de tipo elíptico.
 Sin embargo, tal acontecimiento no significará que las estrellas de ambas galaxias colisionen entre sí. 
De hecho, hay tanto espacio entre ellas que son pocas las colisiones estelares que se producirán. 
Lo que sí ocurrirá, con total seguridad, es que las estrellas modificarán su órbita alrededor del nuevo centro galáctico unificado, como es lógico.
En la siguiente secuencia puede observarse como se observará tan espectacular evento desde la Tierra, suponiendo que nuestro planeta siga existiendo y no haya acabado engullido por la gigante roja que en esa época será nuestro Sol.