martes, 19 de junio de 2012

Tres problemas... una posible única solución...


El primer problema: 
La solución de George Hill al problema restringido
 de los tres cuerpos (1878), que permite calcular el movimiento de la Luna
 (o de un asteroide) sometido a la atracción gravitatoria de la Tierra y el Sol.

El segundo problema: 
La solución al problema de los N cuerpos dada por Henri Poincaré
(publicada en 1892) que le permitió ganar un premio concedido por Óscar II, Rey de Suecia y Noruega. 
En la primera edición, Poincaré cometió un error importante (que más tarde le llevó a descubrir el efecto mariposa (la sensibilidad a las condiciones iniciales) y el caos, que en sistemas que conservan la energía se llama estocasticidad). Moriarty podría haber descubierto el error en la obra de Poincaré y siendo un malvado no tendría reparos en despotricar contra los matemáticos franceses.

El tercer problema:
 El trabajo en colisiones entre masas en interacción gravitatoria de Paul Painlevé, que expuso en 1895 en Estocolmo invitado por el rey Óscar II.