Debemos interpretar el mensaje de los sueños de acuerdo a la cultura
y al tiempo del soñador.
Tiene que ver con los sueños, aunque no lo parezca, la raza, la religión,
la época, etc., e inclusive el lenguaje, la lengua que se habla, porque ella posee una función simbólica en la vida de los hombres.
En los sueños, en especial, tiene una gran parte el lenguaje, lo que se dice,
lo que se escucha y cómo se interpreta.
Por lo tanto, hay que conocer muy bien cómo se está usando el lenguaje en el momento en que se interpretan los sueños. Por eso resulta muy difícil utilizar en la actualidad los mismos códigos de interpretación de los sueños de la antigüedad, de Grecia por ejemplo, donde hubo grandes intérpretes de los sueños, como así también entre los árabes anteriores al Islam, luego entre
los musulmanes, que compusieron libros importantes sobre el Islam.
La interpretación antigua difiere de lo que podemos aplicar ahora, porque los antiguos vivieron otra época, tenían otros conocimientos, y sobre todo,
el lenguaje que usaban era diferente al que podemos usar nosotros.
Todo esto redunda en el sueño, el que representa como una cosecha de lo que está sucediendo en el mundo de la vigilia, no en el sentido de que son sólo
un eco de la vigilia sino por las condiciones del soñador.
¿Pero en qué consisten esas condiciones?: en el lenguaje,
en las preocupaciones psicológicas, en los conocimientos que se tienen,
en las experiencias que se vivieron, en un accidente que se sufrió,
todo resurge en el sueño.
Pero, además, resurge bajo otra forma, no es lo mismo que vivimos durante
la experiencia de vigilia.
Se manifiesta con un lenguaje simbólico, e intervienen entidades con las
que nunca tenemos contacto cuando estamos despiertos, pues no existen
en nuestro mundo, pero que sin embargo nos hablan en los sueños.
Habrá una gran degradación en un ser humano en el cual el lenguaje
de los sueños ya no es simbólico, pues ese lenguaje se ha traducido en puras preocupaciones mundanas, sueña con dinero, con que come abundantemente, o goza algún placer material, sueña permanentemente con lo que es bajo
y vulgar. ¿Por qué?, porque su estado de ánimo, el estado de su alma,
y el estado de sus conocimientos son de la misma especie de lo que sueña.
También el cambio de época, de periodo histórico, implica un cambio
en las almas, y el cambiar las almas cambian los contenidos de los sueños.
¿Quién sueña hoy con ángeles?
Sin embargo, la gente que vivía más intensamente el tema religioso, apegada a un modo de vida sagrado, soñaba y sueña todavía, con seres lumínicos,
a los que podríamos llamar "ángeles", seres de extraordinaria belleza.
Por otra parte, un mismo objeto soñado, un pez, por ejemplo, puede interpretarse de muy diferentes maneras, según la gente que lo soñó.
En la tradición judía el pez simbolizaba "castigo", en la tradición griega "casamiento", "felicidad", y estos son no más que dos extremos.
¿Que difiere para que esto haya sucedido?: la experiencia del mundo,
la cosmogonía, la cosmología, la filosofía de la vida.
Así es que al que sueña hoy con un objeto determinado, conocido
en el pasado, no podemos aplicarle la misma regla con la que se interpretaba anteriormente.
Como ya hemos visto anteriormente, la vida de vigilia influye notablemente
en los sueños con sus medios de acción psicológica y sus condicionamientos,
que afectan la vida onírica.
Por ejemplo, la vida actual no se puede comparar con la vida de hace cien años, ni menos con la vida de la edad media; los medios actuales de acción psicológica sobre la persona son tremendos.
Aunque acusemos a la antigüedad de haber sido "bárbara", seguramente
en el sentido espiritual somos mucho peores que ellos, porque la vida actual
es directamente destructiva, ataca la esencia del ser humano.
Lo ata a cierto sistema de producción degradante, a un sistema de ideas preconcebidas por el poder, a un sistema de educación corrupto,
lo convence de cómo debe ser.
Y todos estos medios, sutiles o no, influyen también en el sueño, al destruir, digamos así, la capacidad receptiva de símbolos que tiene el hombre,
como sucede en la actualidad. Esto determina la destrucción de la función sagrada de los sueños.
Vamos a dar un sólo ejemplo, el ruido. Ustedes saben que durante el periodo de sueño hay un lapso de sueño profundo, en que el ser humano descansa
a plenitud, por más que ese lapso sea de unos segundos.
Se llama "estado Rem", "de rápido movimiento de los párpados".
En las ciudades actuales tal estado se está consiguiendo con mucha dificultad, debido al ruido. De noche sigue habiendo mucho ruido.
A la mañana siguiente la persona se levanta sin haber dormido de verdad,
y si nos dice "no he dormido", debemos interpretar "no he soñado", porque cuando descansa más es cuando sueña.
En el estado de sueño profundo descansa en un segundo lo que puede descansar su cuerpo en diez horas.
Entonces, influye mucho sobre la interpretación de los sueños
el actual modo de vida caótico.
Otra de las cosas importantes para interpretar el sueño, es que éste depende bastante del nivel de conocimientos del soñador.
Cuanto más conocimiento tenga, tendrá más contenido el mensaje de sus sueños. Pero el conocimiento se adquiere durante la vigilia, en el estado de despierto. Esto quiere decir que el conocimiento influye y tiene validez inclusive estando dormido.
¡Fíjense que grande que es la jerarquía del conocimiento en el hombre!
Pero, ¿de qué conocimiento se trata? No de todos los conocimientos.
Es cierto que alguien que adquiere muchos conocimientos matemáticos va a soñar "matemáticamente", algunos que estudian filosofía alguna vez tuvieron sueños "filosóficos", otros, sueños artísticos.
Esto significa que hasta el tipo de conocimientos que se están adquiriendo influye en los sueños. El que adquiere el conocimiento de lo sagrado va a encontrar en su propia alma un venero inexplorado, extraordinario, en sus sueños se presentará un mundo que se llama "imaginal"
(en árabe 'alam al-mizal, o de las formas), un mundo de la imaginación
que tiene independencia respecto de este mundo.
Y por último lógicamente, influye en los sueños, el estado ético y psíquico de la persona. Un demente va a tener sueños coherentes con su demencia,
y un inmoral, un delincuente, va a tener sueños que se relacionen con eso.
Por lo tanto, el mensaje de los sueños es muy diferente según sea la persona. ¿A qué conclusión llegamos? a que el sueño tiene una función sobre todo individual y no colectiva, y esto es lo contrario de lo que dice Joung,
o lo que puede decir Grunebaum, u otros que han tratado de conectar
el sueño con un pretendido "inconciente colectivo".
El hecho de que la interpretación y el mensaje de los sueños varían tanto, no quita que sean muy reales, extraordinariamente reales.
Ante la visión de un panorama, que vemos todos nosotros, veremos cosas muy diferentes cada uno.
Esto no quiere decir que lo que ve cada uno no sea real y efectivo.
