"Los principios que se encuentran a la base de cualquier discusión racional, esto es, de cualquier discusión al servicio de la búsqueda de la verdad, son principios éticos por antonomasia.
Quisiera especificar los tres principios siguientes:
1) El principio de falibilidad:
quizás yo no tengo razón, y quizás tu la tienes.
Pero también podemos estar equivocados los dos.
2) El principio de discusión racional:
Queremos intentar ponderar de la forma más impersonal posible nuestras razones en favor y en contra de una determinada y criticable teoría.
3) El principio de aproximación a la verdad:
a través de una discusión imparcial nos acercamos casi siempre más
a la verdad, y llegamos a un mejor entendimiento, incluso cundo no alcanzamos un acuerdo.
Es digno de atención que los tres principios son principios teoréticos del conocimiento y al mismo tiempo éticos.
Pues implican entre otras cosas, tolerancia: si yo quiero aprender de ti
y quiero aprender en beneficio de la búsqueda de la verdad, entonces no solo te debo tolerar, sino reconocerte como mi igual en potencia;
la potencial unidad e igualdad de derechos de las personas son un requisito
de nuestra disposición a discutir racionalmente.
Es importante tambien el principio de que podemos aprender mucho de una discusión, incluso cuando no conduce a un acuerdo.
Pues la discusión nos puede ayudar a aclarar algunos de nuestros errores".
Karl R. Popper: "Tolerancia y responsabilidad intelectual" 1981.
