sábado, 13 de octubre de 2012

vENtaNaS... (21.695)


Desde siempre me atrajeron las ventanas.
Me atrapaba  esa magia oculta que me permitía crear vidas con la imaginación, traspasar sus cristales y fabular con sus moradores, con los vaivenes del tiempo, los insomnios, el llanto arrinconado de un  olvido, las traiciones de alcobas, 
los desvelos del placer o la agonía del último suspiro.
Imaginaba  en su interior a brujas y hadas, a magos y hechiceros, a duendes jugando en sus cortinas, a mis personajes favoritos inventándose una aventura. Creía verlos.
Luego mi fantasía de adolescente me llevó a a inventar leyendas con mercaderes de pasiones ocultas, a fogosos caminantes repostando entre donceles y sábanas de una doncella enamorada. 
Veía lo que yo creaba.
Me asombraban las ventanas abiertas, de corazón grande, centinelas de almas inquietas. Las alegres y coloridas, con atisbos de inocencias celosamente ensamblados en sus molduras. 
Las enrejadas con  sombras de tiempos pasados.
 Latían... y  nacían mis personajes y sus escenarios. Mis realidades.
Soñaba. Creaba. Inventaba. Fabulaba.
Hoy, con esta mirada alejada sigo necesitando encontrar en la oscuridad 
de una ventana la palabra que espera mi hoja en blanco.
Necesito verbos y tiempo de otras vidas. Necesito seguir imaginando.