
Ya está en el aire girando mi moneda...
Ahora puedo patearla, ignorarla, hacer con ella lo que quiera.
La suerte puede estar echada, pero la interpretación y la respuesta siguen dependiendo del observador.
Ahora puedo patearla, ignorarla, hacer con ella lo que quiera.
La suerte puede estar echada, pero la interpretación y la respuesta siguen dependiendo del observador.