viernes, 24 de mayo de 2013

Katmandú...


¿Recuerdas Katmandú y abril y el cielo
de los años setenta,
el valle de Nepal, tras la tormenta,
guarecidos los dos bajo tu pelo?

¿Recuerdas recordar con cuanto celo
juntábamos los granos de pimienta,
de sal, de anís, de menta,
de pulpa de limón y de pomelo?
Y en conciencia de Buda,
te quitabas la túnica y desnuda
(lo mismo que una diosa hospitalaria),
orabas en el templo de mis manos,
hace tantos veranos,
como se reza a Dios una plegaria.

(Katmandú, allá lejos, en el origen de nuestras vidas pasadas)

Del libro de poemas Oceanario.