jueves 26 de noviembre de 2009

aquella pregunta ... Crear vida... es posible?



A primeros de 2008 ha saltado la noticia de que en el Instituto J. Craig Venter de Rockville, Maryland, se ha creado vida por primera vez. En este comentario señalamos la trascendencia de lo que se ha hecho, que lejos de suponer la creación de un ser vivo, consiste en «resíntesis» en el laboratorio, ó si se prefiere la producción de un «genoma artificial» copia del genoma de la bacteria de genoma más pequeño conocido, el Mycoplasma genitalium. No se conoce todavía sí este genoma será capaz de funcionar como uno natural, aunque el paso para averiguarlo está en la agenda de los investigadores del citado instituto. Todo un alarde tecnológico del que se pueden esperar aplicaciones biotecnológicas extraordinarias, sin descartar ciertos riesgos, por lo que se impone un importante debate ético que no frene estas investigaciones sino que las impulse hacia su vertiente mas positiva para la sociedad.

Tras el alarde tecnológico que hizo posible el conocimiento de la organización del genoma humano, culminado en el 2003, el Proyecto Genoma Humano ha sido el banco de pruebas del que se han derivado importantes avances en el conocimiento de los misterios de la vida, sobre todo al haberse desarrollado nuevas tecnologías que han permitido avanzar en el conocimiento de cómo están organizados los genomas (número de genes, funciones de cada gen, factores de que depende su expresión, funcionamiento interactivo de los genes, etc.). En pocos años hemos pasado de un desconocimiento de la organización de la información genética a contar con las claves para desvelar los misterios de la vida de cientos de especies de virus, bacterias, hongos, plantas y animales. Sin embargo, lo hecho hasta aquí, con ser muy importante, no es suficiente, y el camino a recorrer en la interpretación del «libro de instrucciones» que nos hemos dado es largo pero apasionante para seguir asombrándonos del extraordinario y aparentemente inagotable manantial de la vida, que hizo su aparición sobre la faz de la Tierra hace más de 3.500 millones de años.

Las perspectivas del Proyecto Genoma Humano

En lo que atañe al Proyecto Genoma Humano, todo se ha sobredimensionado y exagerado desde su abordaje a comienzos de los años noventa. Ya entonces se hablaba de descubrir la «piedra roseta de la vida», y ahora estamos convencidos de que lo conocido nos permitirá entender la biodiversidad, saber más sobre el origen evolutivo de nuestra especie, aprender como tiene lugar el desarrollo morfogenético del ser humano y de las demás especies de organización multicelular de complejidad semejante, desarrollar métodos de diagnóstico y terapia de las enfermedades genéticas, y en particular el cáncer, y explotar los recursos que nos ofrecen las demás especies mediante experimentos dirigidos de modificación genética de sus propiedades.

Con los pies en el suelo, y sin desestimar nada de lo hecho, el Proyecto Genoma Humano en sí mismo, es más fruto del extraordinario avance tecnológico en Biología Molecular y Bioinformática, que de ideas necesitadas de demostraciones empíricas. El investigador Richard Lewontin, un importante genético evolutivo americano, afirma que «en realidad el Proyecto Genoma Humano se parece más a una organización administrativa y financiera que a un proyecto de investigación en el sentido usual de estos términos» [1]. Lo cierto es que el meticuloso y complejo trabajo necesario, ha exigido probablemente más tecnología que talento. Lo que se ha hecho en realidad es fragmentar en piezas pequeñas un genoma de 3.100 millones de pares de bases de ADN, para clonarlas, almacenarlas, aislarlas y analizarlas de una en una al máximo detalle, para después recomponer el puzzle, interpretando el significado y la lógica de cada parte y de todo el conjunto. La reducción del todo a las partes, para después integrar las partes en el todo, es un puro ejercicio de reduccionismo muy habitual en la experimentación científica y posible gracias a las nuevas técnicas, por lo que el trabajo realizado se merece antes el calificativo de tecnología a lo grande (big-technology), que de ciencia a lo grande (big-science).

Craig Venter, hoy al frente del Laboratorio del Instituto de su mismo nombre, en Rockville, Maryland, coordinó las investigaciones del Proyecto Genoma Humano que implicaba al grupo privado Celera Genomics, e impulsó el estudio del genoma a partir de la expresión directa de los genes. Su aproximación tecnológica, a diferencia de la llevada a cabo por Francis Collins, coordinador del Consorcio Internacional del Proyecto Genoma Humano, consistió en el análisis de los genes activos (ADN) en las células especializadas, a partir de los mensajeros (ARN-m), que se sintetizan solo en el momento en que se expresan los genes, durante el desarrollo y/ó en el tejido en que corresponde hacerlo. Este trabajo, lo llevó a cabo el equipo del Dr. Venter en el Instituto de Investigación Genómica (TIGR) de Gaithersburg, en Maryland. De este modo, a diferencia del método propugnado por el Dr. Collins [2] se rentabilizaba el estudio del genoma, al estudiar de forma preferente las secuencias codificantes (genes) dejando para una posterior aproximación regiones del genoma menos interesantes. La idea de Venter, ha servido para avanzar en la vertiente funcional de los genes y gracias a su trabajo hoy sabemos mucho no solo sobre la organización de las secuencias del genoma humano, sino sobre todo del papel funcional de cada gen. Hoy podemos afirmar que las consecuencias del Proyecto Genoma Humano para el futuro de la biomedicina son extraordinarias en sus vertientes diagnóstica, farmacológica y terapéutica [3].

El «genoma mínimo»

En 1999, casi a punto de concluir la secuenciación del Borrador del genoma humano, el Dr. Venter y su equipo se embarcó en otra investigación enormemente interesante y de un gran calado para entender el origen y la evolución de los seres vivos [4]. Se trataba de indagar las características genéticas mínimas que debe contener un organismo, es decir, el tipo de genes o funciones mínimas necesarias para soportar una vida celular, o dicho de otro modo el «genoma mínimo» que debe contener un ser vivo. ¿Qué tipo de genes, cuántos y qué funciones son necesarios para sostener la vida celular? Las respuestas a estas preguntas tienen un gran interés para la biología de comienzos del siglo XXI, y su aproximación experimental se refiere a los seres más sencillos de la naturaleza, las bacterias. Los objetivos de esta línea de investigación las expresaba el propio Venter de la siguiente forma en la revista Science: «No pienso que haya muchos biólogos tratando de contestar a la pregunta ¿qué es la vida?... Nosotros estamos trabajando desde una perspectiva reduccionista, probando el conocimiento del genoma más pequeño posible, con el fin de entender cómo trabajan juntos los genes para sustentar la vida».Esta sería la idea inicial de partida hacia la síntesis de un «genoma artificial», mediante el ensamblado lineal de los genes que se considerasen indispensables.

Una forma de abordar el conocimiento del genoma mínimo consistió en el análisis genómico comparativo, para lo que hubo que esperar a tener toda la información de varios genomas de bacterias y estudiar los genes comunes y no comunes. La idea se polarizó hacia los micoplasmas [5] por constituir el grupo de microorganismos más sencillos que se conocen. Se trata de un grupo muy diverso de bacterias, que carecen de pared celular y que, debido a su sencillez estructural y deficiencias funcionales en el medio natural en que viven, aprovechan los sistemas celulares de los organismos huésped y utilizan la maquinaria bioquímica de las células a las que invaden para producir su propia fuente de energía. Estos microorganismos se pueden cultivar en medios in vitro, aunque muestran una extrema dependencia del ambiente requiriendo la adición de diversos nutrientes, proteínas animales, suero sanguíneo, esterol y extractos complejos para su crecimiento. De por sí ya resultaba atractiva la idea de conocer qué genes son necesarios en las diferentes condiciones de cultivo en comparación con los indispensables en el tracto urogenital del huésped humano al que parasitizan.

En 1995 Fraser [6] y sus colaboradores de la universidad de North Carolina, habían culminado al estudio completo de las secuencias de ADN del genoma de Mycoplasma genitalium, que posee un tamaño algo superior a 580.000 pares de bases (pb) nucleotídicas y una capacidad de codificación de unas 485 proteínas. Un año más tarde se había publicado el genoma completo de su pariente más próximo, Mycoplasma pneumoniae [7], que tiene un genoma sustancialmente mayor, de 816.394 pb y con posterioridad se han publicado más de 200 genomas de especies bacterianas, con lo que hoy en día existe una gran cantidad de información para abordar un análisis comparativo de todos estos genomas y deducir qué genes son comunes a todas ellas, cuáles pueden considerarse obligados y cuáles son dispensables.

El camino a seguir para satisfacer la curiosidad sobre el «genoma mínimo» consistiría en investigar todos los genes de todas estas especies y hacer un repertorio de los que cumplen funciones vitales y están presentes en todas ellas. A pesar de la aparente sencillez del método, el abordaje no es tan simple por una serie de circunstancias, pero especialmente por el elevado número de genes que diferencian unas especies de otras, y por la relatividad de su necesidad en dependencia de los diferentes ambientes en que viven.

El grupo de investigación del Instituto Craig Venter, centró su trabajo exclusivamente en el genoma de M. genitalium, y llegó a la conclusión de que esta especie es en sí misma un subproducto derivado de M. pneumoniae [8], que tiene más de 200 genes extra que son dispensables en la primera. Lo que se pone en evidencia con este tipo de análisis es las posibilidades que ofrecen este tipo de análisis para llegar a conocer la historia evolutiva de las especies y en particular para el estudio del papel funcional individual e integral de los genes.

La síntesis del primer «genoma artificial»

En la misma dirección, y rayando en lo que podríamos considerar ciencia-ficción, Hamilton Smith [9], Premio Nobel de Medicina en 1978 y Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica junto a Collins y Venter en el 2001, y sus colaboradores del instituto Craig Venter, se planteó la síntesis artificial de un genoma que contuviera el genoma mínimo, mediante el aislamiento previo y ensamblado artificial del repertorio de los genes que se considerasen esenciales para la vida, que se insertarían como piezas dentro de una célula. Lógicamente el modelo que se eligió fue el del genoma bacteriano más sencillo conocido, y este sería el de M. genitalium.

Un paso importante en esta dirección lo supone la publicación el 24 de enero de 2008 de la culminación de la síntesis química completa, el ensamblado y la clonación de un genoma idéntico al de Mycoplasma genitalium [10], sintetizado artificialmente. Se trata de otro alarde tecnológico del mundo de la Genética Molecular, por lo que supone no ya la síntesis de las secuencias de los cientos de genes, sino de su unión longitudinal hasta constituir una réplica sintetizada del genoma de una bacteria, para lo cual se hizo necesario ir uniendo secuencias de varios genes para constituir fragmentos del genoma, que a su vez se unían entre sí para constituir regiones mayores, y así hasta completar el ensamblado de todo el genoma. Para conseguir esto hubo de ensayar vectores de clonación (algo así como transportadores de fragmentos de ADN con capacidad de replicación) en sistemas biológicos de capacidad creciente de almacenamiento.

En concreto, estos investigadores partían de pequeñas piezas de ADN sintetizadas, de un tamaño de unos 5.000 a 7.000 pb, que se iban uniendo mediante técnicas de recombinación in vitro para constituir fragmentos más largos, de 24.000, 72.000 y 144.000 pb (1/4 del genoma total), que una vez empalmadas eran introducidas en unos vectores llamados BACs (Bacterial Artificial Chromosomes) para su clonación en la bacteria Escherichia coli. Estos vectores son muy conocidos en el campo de la genómica y habían sido desarrollados para mantener los largos fragmentos del genoma humano. Sin embargo, su límite de capacidad de transporte de fragmentos de ADN es inferior a la longitud del tamaño total del genoma de Mycoplasma genitalium, por lo que en su trabajo los investigadores del Instituto Venter hubieron de recurrir al traslado de las cuatro cuartas partes del genoma mantenidas en E. coli, a un segundo tipo de vectores y microorganismos de mayor capacidad. De este modo, procedieron al ensamblado de las cuatro partes mediante la transformación asociada a la recombinación de levaduras de la especie Saccharomyces cerevisiae, utilizando como vehículo un tipo de vectores de mayor capacidad, los YACs (Yeast Artificial Chromosomes). De entre los diversos intentos al menos uno dio lugar a un genoma sintético que alineaba de forma correcta las cuatro piezas procedentes de los BACs.

El gran desafío, el alarde tecnológico de esta investigación, consiste en el logro de la síntesis artificial, o más apropiadamente la resíntesis de un genoma previamente existente en la naturaleza. Pero es importante destacar que no se trata de nada parecido al diseño de un genoma, ó a la síntesis de una forma de vida, sino a la recreación de algo que ya existe y cuyo conocimiento detallado, consecuencia de los proyectos genoma, nos ha permitido sintetizar una copia. Los propios investigadores que la han creado señalan como paso a seguir a continuación, la demostración de que este genoma es capaz de funcionar, en sustitución de un genoma natural. Esto supondrá varios años, con suerte varios meses de nuevos experimentos.

Sintetizar un genoma no significa «crear vida»

La cuestión importante que surge a continuación se refiere lógicamente a la finalidad de estas investigaciones. En realidad, lejos de crear un ser vivo en el laboratorio, una especie de Frankenstein a escala microbiana, lo que había animado al grupo de Venter era estudiar las necesidades mínimas de información genética que debe poseer el ser vivo más sencillo, y en su caso utilizar los microorganismos que se obtuviesen tras su incorporación mediante la sustitución del genoma natural por el sintético, para aplicaciones biotecnológicas.

En sus investigaciones, señalan los autores, que de los 485 genes codificantes de proteínas que posee la bacteria Mycoplasma genitalium, hay al menos 100 que de forma individual no parecen indispensables en las condiciones de cultivo de laboratorio, aunque queda por saber cuáles y cuántos de éstos genes serían simultáneamente dispensables. Una vez lograda la síntesis del genoma artificial, la vertiente a seguir es intentar la síntesis de nuevos genomas, mediante la eliminación alternativa de algunos genes, o su sustitución por otros que confirieran a las bacterias recreadas propiedades de interés para su explotación comercial o industrial.

Hoy es prematuro predecir en que acabarán todas estas investigaciones, ni si servirán para desenmarañar los secretos de la evolución microbiana, el control del metabolismo de los microorganismos o su explotación en diferentes direcciones. Lo que sí podemos señalar es que la producción de un genoma mínimo sintético permite pensar en el diseño de genomas que contuviesen un repertorio de genes necesarios para la vida con autonomía suficiente para su supervivencia y reproducción en ambientes artificiales y bajo condiciones muy controladas. De ellas se puede esperar la obtención de productos útiles para el hombre, sustancias químicas o fármacos de interés terapéutico como la insulina, los factores de coagulación de la sangre, vacunas, anticuerpos monoclonales, etc. Se podrían diseñar organismos dotados de un genoma mínimo para reducir el consumo de energía o producir menor cantidad de residuos contaminantes que las bacterias naturales de uso industrial, eliminar los que dificultasen la obtención de un producto génico deseado, realizar tareas específicas, como la degradación de toxinas ambientales, producir biocombustibles, etc.

A pesar del gran logro conseguido es absurdo señalar, como se ha llegado a decir, que el paso dado con las investigaciones del Instituto J. Craig Venter, demuestra que se puede «crear vida» en el laboratorio. Lo cierto es que hasta ahora, lo único que se ha hecho es producir un genoma sintético de imitación. La resíntesis de un genoma bacteriano está muy lejos de la creación de un organismo vivo y desde luego es impensable a una escala superior al de la bacteria. Pensemos que el genoma humano es como mínimo 6.000 veces más grande y contiene cerca de 60 veces más genes que el genoma sintético producido a imitación del micoplasma, y que el nivel de simplicidad de éste no tiene nada que ver con la compleja estructura de los cromosomas humanos, donde aparte del ADN se ensamblan cientos de proteínas de las que depende su organización y el funcionamiento de los genes (por encima de 25.000).

La historia se repite, y este mismo tipo de pretensiones ya surgió hace unos treinta años cuando a mediados de los setenta los investigadores desarrollaron la tecnología del ADN recombinante, consistente en ensamblar de forma dirigida genes procedentes de diferentes cepas de bacterias. En aquel entonces, el escenario fue la Universidad de Stanford, y el equipo impulsor estaba dirigido por el investigador americano Paul Berg, Premio Nobel de Química en 1980. Aquellas investigaciones, como las actuales, promovieron una especial polémica porque se suponía que los investigadores se lanzaban a la aventura de «jugar a dios» y por los riesgos biológicos potenciales que podían plantear los microorganismos recombinantes.

Es importante recordar que, ante la incertidumbre que planteaban las derivaciones de aquellas investigaciones, se estableció una moratoria a la espera de un control adecuado de los riesgos potenciales. En realidad, son pocos los ejemplos en la historia de la ciencia en que los científicos implicados, ante una eventual respuesta inesperada ó contraproducente de sus investigaciones, decidieran unánimemente detener sus experimentos. Sin embargo, tan insólito hecho se dio entonces, en las raíces de la tecnología de la «ingeniería genética» conducente a la obtención de los organismos modificados genéticamente, comúnmente denominados «transgénicos». En febrero de 1975 se reunieron más de cien biólogos moleculares en el centro de conferencias de la ciudad californiana de Asilomar, la mayoría americanos y el resto pertenecientes a otros 16 países. Entre ellos se encontraba Paul Berg y muchos otros importantes investigadores. En aquella reunión se decidió el establecimiento de una serie de pautas de precaución, a las que se obligaban todos los científicos que habían iniciado experimentos de ADN recombinante. Se estudiaron los diferentes tipos de ensayos en marcha y se les asignó un nivel del riesgo: mínimo, bajo, moderado o alto. Para cada nivel de riesgo se estableció un compromiso menor o mayor de contención de los experimentos, de tal modo que se evitase la posibilidad de que los vectores portadores del ADN recombinante, se pudiesen escapar de los organismos bajo experimentación a otros de su entorno ambiental, donde podrían potencialmente llegar incluso a dañar a los seres humanos o crear problemas en los ecosistemas. Esta moratoria fue respetada y cumplida rigurosamente durante años, hasta que aparecieron nuevos procedimientos de obtención de ADN recombinante y vectores más seguros y mejor controlados.

En aquél momento, se cuestionó si sería ético transferir genes entre organismos que no son de la misma especie y alterar de este modo el contenido genético resultante del proceso de la evolución por selección natural. En el momento presente en que se ha llegado a recrear un genoma semejante al de una bacteria se repite la misma pregunta ¿no es esto jugar a dios? Sin embargo, plantearse así las cosas es exagerado e improcedente. Por mucho que modifiquemos o reinventemos genéticamente un genoma ¿qué representan estos pequeños pasos de la ciencia respecto a la inmensa e inabarcable obra de la creación? A lo más que podemos aspirar es a descubrir e imitar algún fenómeno natural como consecuencia de la contemplación de la naturaleza y esto no significa crear algo nuevo, ni suplantar a Dios, ni ascender en no se sabe que pretenciosa escala hasta considerarnos a su nivel.

A raíz de estas investigaciones se tiende a dar rienda suelta a la imaginación y es especialmente frecuente escuchar comentarios que ensalzan el poder ilimitado del hombre y rebajan la mano de Dios a la inexistencia. Sin embargo, debemos situar los avances en su justo término y no sobredimensionar el valor de los «pequeños pasos para el hombre, aunque sean grandes pasos para la humanidad». Francis Collins, coparticipe del logro del conocimiento del Genoma Humano confiesa su agnosticismo hasta los 27 años en su reciente libro Cómo habla Dios [11] y señala cómo el descubrimiento del genoma humano le ha llevado a vislumbrar el trabajo de Dios en la naturaleza. Afirma Collins que «cada paso adelante en el avance científico, es un momento de especial alegría intelectual, pero también un momento donde siente la cercanía del Creador, en el sentido de estar percibiendo algo que ningún humano sabía antes, pero que Dios sí conocía desde siempre», todo lo cual le lleva a concluir que hay bases racionales para un Creador y que los descubrimientos científicos, lejos de alejarlo, llevan al hombre más cerca de Dios.

Todo el acopio de conocimientos sobre los fenómenos naturales, unido a la impresionante escalada en la capacidad tecnológica para modificar genes o ensamblar genomas, nos eleva como mucho a la categoría de buenos imitadores de la naturaleza, pero esto no es una novedad. El descubrir e incluso imitar a la naturaleza es lo que viene haciendo el hombre desde que se despertó en nuestra especie la portentosa y singular cualidad de pensar y dominar el mundo que le rodea. Y, lejos de jugar a Dios, lo que en el contexto de la tradición judeo-cristiana estamos haciendo es cumplir con los designios que Dios asignó al hombre desde un principio, un plan perfectamente trazado en el Génesis [12] «Hagamos al hombre a imagen nuestra, según nuestra semejanza, y domine en los peces del mar, en las aves del cielo, en los ganados y en todas las alimañas, y en toda sierpe que serpea en la tierra».

Por tanto, de vuelta al terreno humano, lo que es cierto es que se trata de unas investigaciones difíciles y arriesgadas que pueden dar lugar a diversas aplicaciones de interés, cuyas implicaciones de carácter social, comerciales, éticas y legales deben ser analizadas. Esto quiere decir que la producción de genomas sintéticos de diseño nos debe situar ante un importante debate ético, ya que, al margen de otras consideraciones y de los potenciales beneficios, no siempre se pueden predecir las consecuencias o las desviaciones posteriores derivadas de la utilización de las presumibles bacterias que llegaran a producirse. La experiencia de las últimas décadas demuestra que, incluso pequeñas alteraciones genéticas en organismos sencillos, pueden derivar hacia consecuencias imprevistas. Aunque los organismos producidos mediante la síntesis de genomas mínimos no tienen necesariamente por qué plantear más riesgos que los organismos modificados genéticamente por técnicas de ingeniería genética convencional, esta tecnología podría acelerar el paso hacia la obtención de organismos cada vez más complejos que podrían obligarnos a hacer frente a riesgos impredecibles, o incluso en la utilización con fines tan negativos como los que se refieren a la «guerra bacteriológica». Pero esto tampoco es la primera vez que ocurre en la historia de la Ciencia y la Tecnología.

Precisamente por esto, estas investigaciones nos sitúan ante un nuevo reto al que ha de hacer frente la sociedad. Como en casos anteriores es de esperar una regulación jurídica que establezca el marco en el que los expertos en bioética juzguen lícito trabajar en este campo en beneficio de la sociedad. Es lógico pensar que para evitar situaciones de riesgo, la sociedad debe conocer la trascendencia de estas investigaciones y, en su caso, establecer normas de obligado cumplimiento, basadas en la seguridad de las nuevas tecnologías, que deberían ser los científicos los primeros en identificar y señalar.


[1] R.C. Lewontin, The Doctrine of DNA. The Biology as ideology, Penguin Books, London 1993.[2] F. Collins, M. Morgan, A. Patrinos, «The Human Genome Project: Lessons from Large-Scale Biology», en Science 300 (2003), pp. 286-290.[3] F. Collins, E. Green, A Guttmacher, M. Guyer, «A Vision for the Future of Genomics Research. A blueprint for the genomic era», en Nature 422 (2003), pp. 835-847.[4] M.K. Cho, D. Magnus, A.L. Caplan, D. McGee, «Ethical Considerations in Synthesizing a Minimal Genome». en Science, 286 (1999), pp. 2087-2090.[5] C.A. Hutchison III, S.N. Peterson, J.C.,Venter, y col., «Global Transposon Mutagenesis and a Minimal Mycoplasma Genome», en Science 286 (1999), pp. 2165-2169.[6] Fraser, y col., «The minimal gene complement of the Mycoplasma genitalium», en Science, 27 (1995), pp. 397-403.[7] R. Himmelreich, H. Hilbert, H. Plagens, y col., «Complete sequence analysis of the genome of the bacterium Mycoplasma pneumoniae», en Nucleic Acids Research (1996), pp. 4420-4449.[8] R. Himmelreich, H. Hilbert, H. Plagens, y col., «Complete sequence analysis of the genome of the bacterium Mycoplasma pneumoniae», en Nucleic Acids Research (1996), pp. 4420-4449.[9] C.A. Hutchison III, S.N. Peterson, J.C.,Venter, y col., «Global Transposon Mutagenesis and a Minimal Mycoplasma Genome», en Science 286 (1999), pp. 2165-2169.[10] D. A. Gibson, G.A. Benders, H.O. Smith, C.A. Hutchison III, J.C.,Venter, H. O. Smith y col., «Complete chemical synthesis, assembly, and cloning of Mycoplasma genitalium genome», en Scienexpress / / 24 january 2008, 10.1126/science.1151721[11] F. Collins, «¿Cómo habla Dios?. La evidencia científica de la fe». Editorial Temas de Hoy, Madrid 2008.[12] Gn 1,26.

Simplemente me gusta ...


Me gusta
cuando caminas junto a mi.

Te pierdes en los silencios de esta ciudad oculta
y me esperas en alguna esquina.

Mientras yo llego,
tú que eres de humo bailas en las veredas sin pisar el fuego,
caminas por las paredes alcanzando las cornisas,
te balanceas de las ramas mas altas de los árboles,
te deslizas por los últimos rayos del sol,
te tiras en paracaídas cuando me ves venir...

Y me miras
con tus ojos encendidos como farolas,
me miras.

Sombría te sube hasta mis pasos
y los guía.

Me gusta tu sombra,
cuando se pega a la mía.

Mi instante mágico ...

Mi hora prefrida...


Me atrae la noche, ese momento en el que las ventanas iluminadas se empiezan a apagar y los ruidos de la naturaleza empiezan a salir de sus escondrijos.

Me seducen esos instantes en los que las luces se atenúan poco a poco, hasta hacerse casi oscuridad mientras los demás sentidos se despiertan.

Me embriaga la combinación del esperar a lo inesperado
y el placer de disfrutarlo, la sensación de vivir y soñar convertidas
en la misma cara de la moneda.

Me atrae la noche, ese escenario que abre el telón cada madrugada
esperando algún espectador con insomnio,
ese tintineo de estrellas y arrumacos a la luz de la luna,
ese silencio acompasado por los latidos del corazón,
esas confidencias que sólo uno es capaz de pronunciar
en voz alta a esas horas.

Me atrae la luz, las imágenes,
pero me siento más creativo cuando no hay más luz que la de los sentidos...
y caigo en ese embrujo que se dibuja a través de ellos
y se colorea con palabras.

Mi instante preferida, aquel instante donde los duendes de luz llegan.

Qué està escrito ...

Casualidad...vs...Causalidad.

(Simplemente mira... que los caminos ya estaban unidos.)

A mucha gente le gusta las coincidencias y tienen curiosidad por ellas.
Nos atraen su simetría y orden secuencial.
Cuanto más inconcebibles, trascendentes y asombrosas sean, más disfrutamos con ellas. Sugieren una forma de control, una suerte de mano de Dios
que interviene para dar sentido al caos que reina
a veces en nuestras complicadas vidas, pero quien nos dice si la casualidad
no existe, ni las coincidencias y todo se basa en un principio de causalidad.

La idea de la causalidad nos muestra que algo que pase en algún sitio puede tener que ver con otra cosa que pase en otro lugar, y puedas demostrar
que tienen algo que ver aunque en un principio lejano o cercano.

La angustia y el temor que producen tener que enfrentarse a ciertas realidades desagradables, han hecho que los hombres comparen la vida con un juego
de azar: nada está relacionado con nada, todo es una simple casualidad, donde algunos salen ganando y otros perdiendo. Y así, en esta "lotería de la vida", apostamos cada mañana por nuestra suerte y lloramos por las noches cuando
la fortuna no nos ha favorecido.

A los propios defectos de falta de voluntad, indiferencia y cobardía psicológica, se añade la disculpa fácil de un "mundo malo y cruel", contre el que el hombre nada puede hacer.

El resultado aparece claramente: si vivimos en un desorden cósmico, donde
los acontecimientos siguen la única ley de la casualidad, ¿para qué preocuparse por nada? La ciencia y el arte -por no hablar del rito religioso- se reducen entonces
a las "cábalas" necesarias para rasguñar alguna parte de la suerte que la vida distribuye caprichosamente. Y ante los fracasos, jamás hay responsabilidad personal: la vida cruel y la casualidad son los culpables de la situación,
y la conciencia humana se enquista más y más en la disculpa de la impotencia ante el destino.

"No hay hechos casuales."

Todo viene de algo y se dirige hacia alguna parte.
La ciencia, inteligentemente, busca el "por qué" de los fenómenos que nos rodean.
Hay explicaciones
para el día y la noche, para las distintas estaciones del año, para el milagro
de la germinación de una semilla, para la gestación de la vida física,
para el rumbo
de los ríos hacia el mar, para las nubes que se agrupan y luego se disuelven
en gotas de lluvia...

Pero cuando se topa con el misterio, cuando faltan las explicaciones, y cuando es pobre nuestra comprensión, se prefiere la muletilla de la casualidad inestable, antes que conceder la presencia latente de una ley causal que aún debemos desentrañar.

Cada uno de nuestros actos tiene una razón. Cada gesto, cada sonrisa, cada lágrima, cada impulso de valor, cada sensación de fuerza interior, cada sentimiento de compasión y amor, vienen de semillas de sus mismas naturalezas. Y cada uno de nuestros actos, también genera un efecto que será igualmente de la misma naturaleza, en lógica concordia.

El amor viene del amor y genera amor; el odio viene del odio y genera odio.
Sin casualidades, y con causalidades, somos responsables de nuestros propios destinos.

Voltaire dijo...
La casualidad no es, ni puede ser más que una causa ignorada de un efecto desconocido.

No es casual, es causal que nos hayamos encontrado...

Por favor mariposa ... no me



El viejo columpio se balanceaba al son de la brisa otoñal.

Dos frágiles cuerdas le unían a un sauce llorón.
El sol del oeste acariciaba con sus últimos rayos su madera resquebrajada.

Suspiró...Ya no había dulces manitas que se asieran a él, ni risas infantiles,
ni rumores de juegos, ni olor a chocolate, ni frescas canciones
a su alrededor.
Solo silencio...

Hasta que le despertó el batir de sus alas, suaves como un atardecer,
alas breves que acariciaron sus cuerdas y besaron su madera,
para hacerlo de nuevo estremecer.

- No te vayas-suplicó- Te necesito.
- Debo irme, debo volar- le advirtió ella.

- ¿A dónde? Yo te daré lo que buscas.
- Busco...magia.

- Oh!-exclamó esperanzado-Una vez hubo aquí magia.
La encontraré de nuevo para tí.

-¿Tú?-sonrió burlona-
¿Un pobre columpio desvencijado?

- Si...yo. Vuelve mañana, por favor.

El columpio buscó durante toda la noche por el abandonado jardín:
entre la menta, bajo las ortigas, en la antigua caseta de los niños,
junto a los setos de fragantes nomeolvides..

.Buscó incansable, pero nada encontró.

Cansado y desesperanzado se sentó de nuevo junto a su compañero de fatigas, el sauce, y dos lágrimas rodaron por los surcos de su vieja madera.

- ¿Por qué lloras, amigo mío?-
le preguntó curioso el sauce.

- Pensé que encontraría magia en algún lugar del jardín,
pero he sido incapaz.

- Quizás no hayas buscado donde debías-sugirió el sauce.

- Busqué hasta en el rincón más recóndito,
más en vano.
Mañana me abandonará.
- Mira en tu interior.

El viejo columpio observó su interior y allí,
muy cerquita del corazón, divisó una tenue lucecita.

- Sin darte cuenta la guardaste ahí algún día.
La magia de toda tu vida. Es tu tesoro.
Cuídalo.

Con la luz del nuevo día, la bella mariposa emprendió vuelo hasta el sauce.
No había olvidado la promesa del viejo columpio.

Se posó en una rama, y vio que ya no estaba colgado.
Entre la hojarasca, en el suelo, algo brilló.

- Ahí tienes su magia- le dijo el sauce- la dejó para ti.

La madera y las cuerdas yacían en el suelo, sin vida.

La mariposa impregnó sus alas con la luz y voló muy alto,
dejando caer a su paso una estela mágica sobre la Tierra.

Por favor mariposa ... no me dejes sin mi magia...
y quizà mañana vuelva a ser colgado...

Quizás algún día...


Mis pies, en otro mundo, calzados y abrigados jugarían a andar soñando
en crecer para gastar.

Mi cansado cuerpo, en otro mundo, descansaría de juegos y lecciones entre
algodonadas caricias de cálidas sábanas.

Mi mente, en otro mundo, se llenaría con ilusiones y fantasías.

En mi mundo, descalzos pies andan incansables buscando que soñar

En mi mundo, acurruca su fatigado cuerpo alrededor de un escaso fuego,
intentado buscar calor en la proximidad de las moribundas llamas.

En mi mundo, mi mente se llena con maneras de buscar que soñar.

Mi mundo es ese, lejano a otro mundo.
Y aún me quedan ganas de parar e ilusionarme con el reflejo de las aguas creyendo
ver como será ese otro mundo.

Quizás algún día....

miércoles 25 de noviembre de 2009

LHC, colisiones con éxito

El pasado fin de semana nuevamente se inyectaron haces de partículas en el recientemente restaurado Colisionador de Hadrones del CERN.

Apenas tres días después de haber logrado mantener estables los haces que circulaban dentro

de sus dos anillos, a las 14:22 horas de ayer, los ingenieros provocaron las primeras colisiones en el centro del detector Atlas. Más tarde se repitió la operación en el detector CMS,

y por ultimo en los dos restantes: Alice y LHCb.

Todas las pruebas fueron un éxito.

Parecía que este momento no iba a llegar nunca.

Por fin, luego de varios meses de arduo trabajo y expectativas contenidas,
los ingenieros a cargo de la máquina de 6.000 millones de dólares comprobaron
que era capaz de mantener estables los haces de partículas que circulan por su interior.
Y no solo eso: ayer se provocaron colisiones en cada uno de sus cuatro detectores, que funcionaron a la perfección. Parece que -por fin- el LHC está nuevamente vivo.

Impresionante vista del detector CMS.
Impresionante vista del detector CMS.

Según los voceros del CERN, dos haces de partículas circularon simultáneamente por el túnel de 27 kilómetros de circunferencia del Colisionador de Hadrones.

Estos haces, compuestos por protones de baja energía, giraban en sentidos opuestos

y pudieron detectarse con éxito sus colisiones.

En un comunicado difundido anoche por el Laboratorio Europeo de Física de Partículas,

el CERN explicó que cuando se hacen girar haces de partículas en ambos sentidos, sólo es posible hacer que se encuentren en dos puntos específicos del acelerador.

Exactamente eso fue lo que se comprobó con éxito en la tarde de ayer.

A primeras horas de la tarde, los haces se cruzaron en los puntos 1 y 5, donde están situados los detectores ATLAS y CMS”.

Más tarde, los haces se cruzaron en los puntos 2 y 8, donde

están los detectores ALICE y LHCb”,

El director general del CERN, Rolf Heuer, en referencia a que el Gran Colisionador de Hadrones empezó a funcionar después de 14 meses de reparaciones, declaró que a pesar de todo

es un gran éxito haber recorrido tanto camino en un tiempo tan corto”.

Según los datos proporcionados por el CERN, fue el detector ATLAS el que tuvo el honor de registrar el primer choque desde el “reinicio”.

A pesar del éxito obtenido, que entusiasma tanto a los científicos como al público en general, Heuer se apura a aclarar que

“aún nos queda mucho camino antes de poder empezar el programa de física del LHC”,

por lo que antes de encarar definitivamente la búsqueda del predicho pero escurridizo

Bosón de Higgs

se realizarán varios ensayos más destinados a comprobar

el funcionamiento de la gigantesca máquina.

El LHC empezó a funcionar después de permanecer 14 meses parado.
El LHC empezó a funcionar después de permanecer 14 meses parado.

“estas primeras colisiones anuncian la segunda mitad de este increíble

viaje de descubrimiento de los secretos de la naturaleza”.

Las huellas [de las colisiones] que observamos son magníficas.

Estamos preparados para poder recoger datos en los próximos días

La ciudad subterránea de Pekín

Durante más de 20 años, la ciudad subterránea de Pekín, un refugio antibombas construído justo bajo el centro de la capital china, ha sido prácticamente olvidada por los ciudadanos locales a pesar de ser muy conocido entre los extranjeros, ya que parte de ella se abrió oficialmente al público el año 2000.

Conocida como la Gran Muralla subterránea, ya que su finalidad era también la defensa militar, este complejo, convertido en una reliquia de las eternas disputas fronterizas entre China y la ya extinta Unión Soviética, es la consecuencia de una seria refriega entre los ejércitos de ambos países tras la que el
Presidente Mao Tse-tung ordenó la construcción de refugios por toda la nación para proteger a la población en caso de sufrir un ataque nuclear.

Ciudad subterránea de Pekín

Ciudad subterránea de Pekín

Ciudad subterránea de Pekín
Construído entre los años 1969 y 1979 por más de 300.000 ciudadanos locales -casi los mismos que podía albergar por espacio de cuatro meses- que prestaron su ayuda de forma totalmente voluntaria, abarca un área de 85 Km2
a una profundidad de entre 8 y 18 m., su red de túneles alcanza los 30 Km.,
y se equipó con innumerables dormitorios, hospitales,
depósitos de alimentos, silos, escuelas, depósitos de agua potable y hasta un cine.

Ciudad subterránea de Pekín

Ciudad subterránea de Pekín

Ciudad subterránea de Pekín

Ciudad subterránea de Pekín

Ciudad subterránea de Pekín
Se podía acceder a su interior a través de 90 entradas ocultas
en pequeñas tiendas e incluso en viviendas bajas, y aunque
casi todas han sido cerradas, todavía quedan resquicios
por los que han accedidos okupas que se han establecido allí.


Ciudad subterránea de Pekín

Ciudad subterránea de Pekín
aquìestuveayer

Muy humano ...

casi pude ... qué pena ...
pero contá conmigo amigo...

cómo no eran tantos ...
(bla...bla...bla...bla...bla...bla...)


Gracias ...

simple desconocido por tu ayuda


darme cuenta ...



Un encuentro...
una vida ...
varios sueños ...
miradas ... silencios...
esperas ... llegadas...
silencios ... perfumes... colores...
aprender... aciertos... errores...
sentires ... deseos ... planes ...
acompañarnos... estar ... manos aferradas...
y tantos otros instantes...

la realidad ...
menos de 10 segundos

"culpabilidad inmediata"
queda mejor...

pero si no es así ...
quién lo sabrá...

reconocerlo ... jamás
y la primera mentira no partió de aquí...

y eso lo sabés...

fue lindo ...
hasta antes de esos 10 segundos...

gracias


Los metamateriales tienen propiedades ópticas asombrosas, como ralentizar la luz hasta pararla. Se ha logrado por primera vez atrapar la luz de un arco iris en el rango de frecuencias visible, de 457 a 633 nm. El nuevo dispositivo fabricado por físicos de las Universidades de Towson y Purdue, EEUU, consta de una lente convexa de cristal de 4,5 mm. de diámetro con una de sus caras recubierta por una película de oro de 30 nm. de grosor. Esta cara está apoyada en un cristal plano recubierto de otra película de oro de 70 nm. de grosor. La luz es almacenada en la capa de aire que queda en medio. En el experimento se ha utilizado la luz de un láser de argón multifrecuencia (que opera a 457 nm, 465 nm, 476 nm, 488 nm, y 514 nm) y un láser de He-Ne que opera a 633-nm. La figura que acompaña esta imagen ha sido obtenida con un microscopio óptico. La capa de aire se comporta como una guía de ondas multimodo. En la figura los anillos coloreados representan las posiciones donde la velocidad de grupo de los modos se hace cero. En estos lugares se almacena la luz completamente parada. La posición donde se para la luz depende de su color, con lo que las diferentes frecuencias se paran en lugares diferentes. De esta forma se logra parar la luz de un arcoiris y atraparlo en el dispositivo. Para los interesados en más detalles, el artículo técnico es V.N. Smolyaninova, I.I. Smolyaninov, A.V. Kildishev, V. M. Shalaev, “Experimental Observation of the Trapped Rainbow,” ArXiv, 23 Nov. 2009.

by.emule

a quién corresponda ...


¡¡¡ Gracias... !!!

por usarla...

lunes 23 de noviembre de 2009

desde Cuba ...















imágenes:cremadelameca

desde el LHC


Hoy, a las 10:00 de la mañana, se ha publicado la foto de la alegría para los colaboradores del detector CMS del LHC del CERN.

Ayer por la noche un haz de protones (de baja energía) recorrió más de 500 veces el túnel completo del LHC, luego se inyectó un segundo haz que también dió múltiples vueltas al túnel.

Ambos haces pasaron por los experimentos CMS y ALICE.

Hoy a las 2:05, los detectores (calorímetros y cámaras de muones) de CMS detectaron trazas de las partículas que recorrieron el túnel mediante una detección de tipo bloqueo de haz

(splash event).

Todo un éxito.

Los protones han recorrido el acelerador completo, todo funciona correctamente.

Las primeras colisiones (de baja energía) se esperan para la próxima semana.

Los interesados en conocer todos los detalles desde el punto de vista del detector

CMS deben recurrir a “CMS e-commentary for 2009 LHC Beams.”

Información en tiempo real sobre lo que está ocurriendo

con los haces y detectores en la CMS-TV.

Quererte hoy tras quererte ayer.

yer.


...Tengo una muñeca y está vestida de azul, sus colores favoritos suelen

ser el rosa y el azul.

Tengo una muñeca que la vida me regalo...


...Tengo una muñeca y está vestida de azul, sus colores favoritos suelen

ser el rosa y el azul.

Tengo una muñeca que la vida me regalo...


...Tengo una muñeca y está vestida de azul, sus colores favoritos suelen

ser el rosa y el azul.

Tengo una muñeca que la vida me regalo...



Un mismo instante en dos momentos de tiempo distintos.

Quererte hoy tras quererte ayer.

13.730 millones de años, la edad el universo.


13 .730 millones de años – La medida más precisa de la edad del universo

La Sonda de Anisotropía de Microondas Wilkinson de la NASA (WMAP) ha tomado la mejor medida de la edad del universo hasta la fecha. De acuerdo con unas observaciones de alta precisión de la radiación de microondas observadas en todo el cosmos, los científicos de WMAP han estimado mejor ahora la edad del universo en 13. 730 millones de años, más o menos 120 millones de años (eso es un margen de error del 0,87%… no está nada mal…).

La misión WMAP se envió al segundo punto de Lagrange Sol-Tierra (L2), situado aproximadamente a 1,5 millones de km de la superficie de la Tierra en el lado oscuro (es decir, WMAP está constantemente en la sombra del Sol) en 2001. La razón para esta localización es la naturaleza de la estabilidad gravitatoria de la región y la carencia de interferencias electromagnéticas procedentes del Sol. Observando continuamente el espacio, WMAP escanea el cosmos con su receptor de microondas ultrasensible, cartografiando cualquier pequeña variación en la “temperatura” de fondo (anisotropía) del universo. Puede detectar radiación de microondas en el rango de longitudes de onda de 3,3-13,6 mm (con una frecuencia correspondiente de 90-22 GHz). Las regiones cálidas y frías del espacio están por tanto cartografiadas, incluyendo la polaridad de la radiación.

La radiación del fondo de microondas se origina en los mismos inicios del universo, apenas 400 000 años después del Big Bang, cuando la temperatura ambiente del universo era de aproximadamente 3000 K. A esta temperatura, los átomos de hidrógeno neutro se hicieron posibles, dispersando fotones. Son estos fotones lo que observa WMAP hoy, sólo que mucho más frío, a 2,7 Kelvin (esto es sólo 2,7 grados por encima del cero absoluto, -273.15°C). WMAP observa constantemente esta radiación cósmica, midiendo diminutas alteraciones en temperatura y polaridad. Estas medidas refinan nuestra comprensión sobre la estructura del universo aproximadamente en la época del Big Bang y también nos ayuda a comprender la naturaleza del periodo de “inflación”, en los mismos inicios de la expansión del universo.

Es una cuestión de exposición para la misión WMAP, cuando más observa más refinadas son las medidas. Tras siete años de toma de resultados, la misión WMAP ha estrechado la estimación de la edad del universo hasta un margen de error de apenas 120 millones de años, esto es el 0,87 por ciento de los 13 .730 millones de años desde el Big Bang.

“Todo se estrecha y nos da cada vez una mejor precisión cada vez.
Es realmente mucho mejor que los resultados previos.
Hay todo tipo de riqueza en los datos”. - .

Identidad de los Rayos Cósmicos, son Galácticos



Se ha determinado que los rayos cósmicos más energéticos provienen de los agujeros negros gigantes de las galaxias activas.

Los rayos cósmicos han sido un enigma por muchos años, se trata de una lluvia de partículas subatómicas radioactivas de diversas intensidades y orígenes, electrones, protones, hasta núcleos atómicos de helio y otros elementos, que cae permanentemente sobre la Tierra. Una gran parte, los más débiles, proviene del Sol y son frenados y atrapados por el campo magnético terrestre, estos son los rayos cósmicos de ultra-alta-energía (UHE).

Científicos del observatorio internacional Pierre Auger de Mendoza, habrían establecido el origen de las partículas de alta energía que llegan a la Tierra en forma de "lluvia" de rayos cósmicos, en un estudio publicado en la revista Science del 9 de Nov. 2007.

Aunque todavía llevará tiempo saber cómo se producen o la influencia que tienen en la vida en el planeta, según el premio nobel James Cronin de la Universidad de Chicago, "hemos dado un gran paso en la resolución del misterio de los rayos cósmicos de mayor energía".

El equipo descubrió que la fuente de estas partículas tiene su origen en las galaxias "cercanas" con núcleos activos. Estos núcleos activos son alimentados por agujeros negros que absorben grandes cantidades de materia, dijeron los expertos.

En la campaña de observación el observatorio registró 27 rayos cósmicos con energía mayores de 57 mil millones de electrón volts (eV). Así se pudo comprobar que 20 de los 27 rayos UHE registrados provenían de los mismos puntos del cielo donde se encuentran galaxias con núcleos activos (AGN) conocidas.

Todas las AGN están relativamente cercanas a la Vía Láctea, a menos de 326 millones de años luz.

"los agujeros negros atraen la materia a su alrededor formando un disco de gas y polvo que cae en espiral al agujero, la materia se calienta a medida que cae al abismo y emite radiaciones con mucha energía". En las AGN, los campos magnéticos en rotación forman enormes chorros a través de los cuales el gas ionizado es expulsado a altas velocidades.

Estos chorros podrían acelerar partículas con energías millones de veces mayores que las creadas en los más potentes aceleradores de la Tierra. Pero "no conocemos todavía el mecanismo que produce esta aceleración"

El observatorio Auger, inaugurado en el 2004, está provisto de 1.600 detectores de radiación Cherenkov cubriendo un área de 3.000 kilómetros cuadrados, llenos de agua, que centellea cuando las partículas caen sobre ellos.



El Auger cuenta además con 24 telescopios de ultravioleta capaces de registrar la débil luz de la radiación Cherenkov producida en la atmósfera a medida que las partículas viajan a través de ella hacia la superficie.

El conjunto detecta las cascadas de partículas secundarias generadas cuando los rayos cósmicos se estrellan con la alta atmósfera de la Tierra. Esta cascada, llamada "lluvia aérea" puede caer sobre una superficie de unos 40 kilómetros cuadrados al momento que alcanzan la superficie.

Los rayos cósmicos de menor energía que pueden ser generados en remanentes de supernovas dentro de la Vía Láctea son desviados fácilmente por el campo magnético terrestre, perdiéndose la información de su dirección de origen.
Por el contrario los rayos cósmicos UHE, que son menos frecuentes, viajan prácticamente en línea recta desde su origen.

Cada kilómetro cuadrado de la Tierra recibe casi cada cien años una lluvia de partículas originada en rayos cósmicos UHE, por lo que se necesita de observatorios tan grandes como el Auger para encontrarlos. "Se piensa que éstos rayos son protones que han viajado por los débiles campos magnéticos galácticos hasta llegar a la Tierra.

La vida y los humanos hemos evolucionado con esta "radioactividad" cósmica natural, y nuestros organismos están adaptados a ella, pero sin duda debe de tener efectos en la evolución y la salud, ya que estas partículas son capaces de ionizar átomos que forman parte de nuestros cuerpos.

Terremoto estelar produce lluvia Neutrónica.




Comienzan a aparecer los estudios sobre el poderoso flash de rayos X recibido en nuestro el 27 de diciembre del año pasado. El destello fue tan poderoso que cegó a todos los satélites detectores de Rayos X que observan el cielo desde la órbita terrestre.

Imágenes: arriba, el destello de rayos x y gama es producido en la estrella de neutrones. Derecha: luego de viajar 30.000 años impacta en la atmósfera de la Tierra.

Se le llamó SGR 1806-20, y se supone que fue originado en una inestabilidad magnética ocurrida en una estrella de neutrones ubicada a 30 mil años luz de distancia, en dirección a la constelación de Sagitario.

Es el segundo destello en brillo, que ha sido observado, desde 1986, fue tan poderoso que la atmósfera de la Tierra brilló en Rayos X durante fracciones de segundo. Incluso parte de sus rayos rebotaron en la Luna para venir a dar a nuestro planeta.

Imagen de abajo :Afortunadamente la atmósfera de la Tierra es capaz de frenar los rayos X, en las altas capas de la estratosfera, pero si hubiese ocurrido a 10 años luz de distancia, habría barrido con parte de nuestra atmósfera.

Las oscilaciones posteriores ocurridas en la estrella pudieron seguirse a través de varios radiotelescopios.

Se han descubierto cerca de una docena de estrellas de neutrones con campos magnéticos ultrapoderosos, de cerca de un billón de gauss, capaces de borrar la información de su tarjeta bancaria a una distancia de 170.000 kilómetros (el campo magnético de la Tierra es de unos 0,5 gauss en promedio).

La causa se supone está en el estiramiento de los campos de fuerza de la estrella y su posterior reconección y el evento liberó en una décima de segundo unos 1040 watts. Equivalente a toda la energía que produce el Sol en 150 mil años.

Las estrellas de neutrones se generan en el colapso de grandes estrellas, cuando luego que los hornos nucleares de su corazón dejan de funcionar, colapsan, precipitándose hacia su interior en segundos. Se generan allí presiones tan poderosas, que electrones son empujados al interior de los núcleos atómicos y obligados a combinarse con los protones formando neutrones.

El resultado es una estrella de neutrones un objeto tan denso que tiene la masa del Sol en una esfera del tamaño de 15 km - una cucharada de te de este material pesaría miles de millones de toneladas en la Tierra.

Quiero saber...


Se volvió y miró tras de sí en la noche, pero no vio a nadie.
Había algo de irreal a su alrededor y, encogido, las manos en los bolsillos del pantalón,
avivó el paso.
Al andar, sólo su sombra parecía habitarle, tornadiza y fugitiva, a capricho de los faroles
de aquella extraña calle.

Esperaba ser abordado, arremetido por alguna inspiración;
tenía ese presentimiento borbotando inquieto en su cerebro
. Llegaría a algún desconocido lugar, no importaba adónde, tal vez a un barrio muerto
del extrabarrio...

Estaba intranquilo: Necesitaba arrancarse del alma un molesto desasosiego; de ese alma que le acuciaba el paso, reclamándole a gritos un espejo...

Y tornó a volverse, entre temeroso y necesitado de que algo repentinamente aconteciera.

Con esta sensación vagó en la oscuridad y en el tiempo, como quien circunvala una paradoja, llegando maquinalmente a su destino y sin saber interpretar el sentido del irónico derrotero que lo había guiado hasta su propia casa.

Pero ahí estaba, curioso; ahí, tomando una llave equivocada, corrigiéndola entre dedos para abrir el portal, subiendo a pie las escaleras; ahí, escuchando el eco desprendido de cada uno de sus pasos, hasta que ganó el descanso, franqueó la puerta del piso y fue directamente a apoyarse en la mesa de la cocina.

Sobre la cual tenía papel, un bolígrafo a mano y la sensación de haber transitado desde el principio de los tiempos este tipo de situaciones en las que uno se pone a escribir, pero a escribir qué... Cualquier cosa que no terminara en la papelera.
Eso pensaba. Se sentó;
dibujó unas líneas y comenzó a sentirlo sobre él, como una onerosa carga, hasta el punto de que se la sacó de encima, permaneciendo desnudo y aturdido, vagamente ensimismado. Los pies sobre el frío azulejo, tenía fervores en la frente, y se sintió tomado por una deliberada improvisación que parecía quebrar su aliento, cuando volvió a escribir y lo hizo nueva y repetidamente para hablar de sí...
Sí, de sí: De cómo había estado vagando y miraba hacia atrás en la noche, sin ver a nadie.
De que sólo halló su sombra, habitándole, tornadiza y fugitiva, a capricho de las faroles de una extraña calle. De que esperó ser abordado, arremetido por alguna inspiración;
de que tuvo ese presentimiento borbotando inquieto y pertinaz en su cerebro...

Y de ese molesto y eterno desasosiego, que le era como un obstinado rumor,
y de ese alma que le acuciaba el paso al andar, una vez más,
reclamándole a gritos un espejo...

...quiero saber si es ella.

Ropa colgada...


Una lluvia espesa baña y nutre el lodazal del fondo.

El techo a punto de caer, resiste, pero se desmorona por las paredes internas de tus ojos.
Cual pena que se extingue, se derrama lentamente.

Como toda señal de vida: un tendal de ropa en húmeda agonía se despide de la tarde.

Y las manos vacías tanto como las horas plenas de derrumbe, mecen las palabras que te esperan...

Todo rueda por la cornisa,
buscando una guarida que contenga lo inevitable.

Instantes de la Vida.

aquel cuento...

La único que compartimos es el mismo cielo.


Ella para los demás, era una niña extraña.
Se levantaba temprano por las mañanas y bajaba hasta una estación abandonada que había en la frontera de su pueblo, para perderse entre trenes que ya no funcionaban.

Sus ropas estaban descoloridas y no respondían a ninguna moda. Era como que había caído desde otro espacio y otro tiempo, pero todos la habían visto crecer en el mismo pueblo. Habían compartido escuela, patios y recreos. Se había hecho grande siempre desdibujada y ajena a la vida cotidiana del lugar.
Poco le importaba, ella vivía en un mundo de colores propios que ella pintaba.

Apenas se le escuchaba un hilo de voz al hablar y sus manos que eran finitas y blancas, siempre apretaban un cuaderno interminable, como si al hacerlo -manos y cuaderno- se volvieran una coraza y nadie pudiera atravesarla.

De sus ojos se decían muchas cosas, porque eran bajados del cielo.
Seguro que se los había robado a un ángel en un descuido y se los había quedado. Seguro que cuando los abría iluminaba los caminos por donde iba.
Seguro que cuando miraban acariciaban con destellos.
Seguro que esos ojos no eran suyos.
-Eso pensaban en las cocinas del pueblo-

Lo mismo pasaba con su cabello. Eran como niditos de trigo acobachados, donde ella pinchaba florcitas que encontraba por ahí al pasar.

Mientras la niña de mis ojos iba ajena a todo, las miradas se le quedaban prendidas junto a las flores.
Se le notaba a la legua que ocultaba algo, por eso cuando ella aparecía en escena el silencio se hacia de un barro espeso donde todos comenzaban a chapotear y finalmente salían todos embarrados.

Ella intocable y desteñida, ni se enteraba que por detrás las risas caían en cataratas y los murmullos tomaban forma de bola de nieve, suponiendo para su existencia historias increíblemente fantasmagóricas.

Sus pasos eran tan etéreos, que apenas escuchar esos chasquidos lastimosos, mordidos entre los dientes de la gente, se alejaba indiferente y caminaba como entre nubes de polvo que la llevaban siempre a un banquito de piedras que había improvisado en un costado de la estación vieja.
La misma que está abandonada.

Y allí entre trenes oxidados, abría su cuaderno y su lapicera blanca y escribía con tinta incolora cosas que nadie podía leer. Se olvidaba del mundo, podía caerse todo encima suyo que ni se enteraba.

Desde lejos se podía ver que sus ojos le brillaban de manera intensa como luciérnagas sobre el papel, que su mano izquierda se agitaba con furia y apaleaba hoja tras hoja hasta agotarlas.
Los nidos de sus cabellos le bailaban en una gran danza y sobre ellos giraban rondas de florcitas y de ojos mareados hasta que de repente toda esta fiesta se terminaba.

Entonces regresaba.

Traía encendida la mirada, volvía radiante y envuelta en una calma diáfana.
Pasaba por un surco de miradas acostumbradas al fast food, que la comían sin poder saborearla. Atravesaba la jungla del sinsentido y los dejaba a todos elucubrando lo que se ocultaba en ese cuaderno que la tenía atrapada.

A su lado una lapicera cómplice cargada de penas líquidas la acompañaba.
Su cuaderno coraza la protegía.

Y por dentro, allí donde muy pocos llegaban se ocultaba un castillo construído con su magia.

sábado 21 de noviembre de 2009

No lo olvides...




Te pienso… y mientras lo hago … escribo frases sueltas …
preguntas …deseos.. verdades …sentires …secretos…
una detrás de la otra… una seguidilla de incoherencia llenas de coherencias
que a veces se me hacen imposible de leer sin que sienta
un crujir interno…
como si los huesos dejaran de ser mi sostén
…la voz se me quiebra …
los pensamientos caen en nuestros Cosmos

...
"…no lo olvides…te regalé un par de alas …
y no te abandonaré en tus vuelos …
es nuestra hora …
quiero gritarte … quiero sostenerte, te sostengo…
con mi cuerpo…con mis ojos… con mi corazón...
el cielo permanece quieto…me agrada el color negro iluminado…
pero por vos ...
lo pinto de azul…

te regalé un par de alas y no de abandonaré en tus vuelos...
no lo olvides..."

Franja de Gaza ...hoy


La Franja de Gaza (en árabe قطاع غزة qiṭāʿ ġaza,
en
hebreo רצועת עזה)

Es una estrecha franja de tierra situada en el Próximo Oriente, al suroeste de Israel y al noroeste de la península del Sinaí de Egipto, y que junto con Cisjordania forma los llamados Territorios Palestinos. Tiene 11 km de frontera con Egipto, en la ciudad de Rafah, y 51 km de frontera con Israel; también tiene 40 km de costa en el Mediterráneo.



Hoy









Todos son responsables ...

JUDIOS

Negrita
Árabes



¿Pero quién piensa en ellos ... ?



o solamente piensan en el dinero y poder ...



Que .. Alá y Yahvé

juzguen sus actos

y que Dios castigue sus matanzas.

Espérame...




¡¡¡ Son para Ti !!!

solamente tengo que llegar a tus ojos

y regalártelas...

¡¡¡ Espérame !!!

Relativistischer Effekte.

Was Einstein noch nicht sehen konnte - Visualisierung relativistischer Effekte.







Da wir nicht täglich mit 90% der Lichtgeschwindigkeit durch ein Wurmloch zu unserem Arbeitsplatz in der Nähe eines Schwarzen Lochs fliegen, sondern in einem durch die Newtonschen Gesetze sehr gut beschriebenen Zwickel des Universums leben, konnten wir leider keinen intuitiven Zugang für die spezielle und allgemeinrelativistische Raumzeit entwickeln. Dank schneller Rechner und moderner Computergrafik können wir aber heute die relativistischen Effekte simulieren und visualisieren. Man "versteht" sie dadurch zwar auch nicht, aber man sieht sie wenigstens.







Abbildung 7: Blick auf ein räumliches Gitter, das sich mit 90% der Lichtgeschwindigkeit direkt auf die Kamera zubewegt (a). Die Gitterebenen senkrecht zur Bewegungsrichtung erscheinen zu Hyperboloiden verzerrt. Zum Vergleich: Blick auf das ruhende Gitter (b).




Abbildung 6: Vorbeiflug am Saturn mit 99% der Lichtgeschwindigkeit.



Sowohl die Kugel in Abb. 2 als auch der Radfahrer in Abb. 3 erscheinen verdreht. In beiden Fällen blickt man von der Seite auf das Objekt, bekommt aber dessen Rückseite zu sehen. Sehr deutlich wird diese scheinbare Drehung in Abb. 4. Sie zeigt einen Würfel, der mit 95% der Lichtgeschwindigkeit an einer Reihe ruhender Würfel vorbeifliegt. Die ruhenden Würfel sind entlang der Flugbahn des bewegten Würfels aufgereiht und genau gleich ausgerichtet wie dieser.

Das Bild, das wir uns von dem bewegten Würfel machen, entsteht durch Lichtstrahlen, die zu einem bestimmten Zeitpunkt im Auge eintreffen. Da die Lichtstrahlen von verschiedenen Orten auf dem Würfel herkommen, waren sie verschieden lange unterwegs und sind somit nicht gleichzeitig ausgesandt worden. Die Konsequenzen verdeutlicht Abb. 5. Wir blicken von der Seite auf einen bewegten Würfel. Der Würfel ist entsprechend seiner Geschwindigkeit längenkontrahiert. Da wir den Würfel aus großer Entfernung beobachten, sind die empfangenen Lichtstrahlen näherungsweise parallel. Eingezeichnet sind drei repräsentative Lichtstrahlen, die von drei Ecken des Würfels ausgehen. Damit alle drei Lichtstrahlen gleichzeitig ankommen, muss der Lichtstrahl von der entferntesten Ecke zuerst starten (Abb. 5a). Die anderen beiden müssen dann loslaufen, wenn der erste Lichtstrahl auf gleicher Höhe mit der Unterkante des Würfels ist (Abb. 5b). In der Zwischenzeit bewegt sich der Würfel weiter, was zur Folge hat, dass die Lichtstrahlen von den beiden linken Ecken nicht zusammenfallen, so daß die linke und die untere Kante des Würfels beide sichtbar sind (Abb. 5c). Dasselbe Bild würde beim Blick auf einen ruhenden, gedrehten Würfel gleicher Größe entstehen (Abb. 5d). Da unser nichtrelativistisches Denkvermögen an gedrehte Würfel gewöhnt ist, an fast lichtschnelle Würfel aber nicht, interpretieren wir das Bild als gedrehten Würfel.


Dass schnell bewegte Objekte lediglich gedreht erscheinen, gilt strenggenommen nur, wenn sie sehr weit entfernt sind. Bei einem nahen Vorbeiflug treten zusätzlich Verzerrungen auf. Abbildung 6 zeigt dies am Beispiel des Saturns. Diese Verzerrung lässt sich besonders gut anhand eines heranfliegenden räumlichen Gitters demonstrieren (Abb. 7). Die Wölbung der Gitterflächen erklärt sich allein durch die Lichtlaufzeit. Ihr Zustandekommen lässt sich gut anhand eines dünnen Stabes demonstrieren, der direkt auf eine Kamera zu fliegt (Abb. 8). Der Stab steht senkrecht auf seiner Bewegungsrichtung. Eingezeichnet sind fünf repräsentative Lichtstrahlen, die von verschiedenen Punkten des Stabs ausgehen. Die Emissionszeitpunkte sind so berechnet worden, dass alle fünf Lichtstrahlen gleichzeitig bei der Kamera eintreffen. Da sich der Stab zwischen der Emission an den Enden (Abb. 8a) und der Emission in der Mitte (Abb. 8c) weiterbewegt, liegen die Emissionspunkte nicht auf einer Geraden, sondern, wie man leicht nachrechnet, auf einer Hyperbel. Ein senkrecht auf der Bewegungsrichtung stehender Stab wird also als Hyperbel gesehen, eine senkrechte Ebene folglich als Hyperboloid.



Beim Vergleich zwischen dem bewegten und dem ruhenden Gitter in Abb. 7 fällt außer den gewölbten Gitterebenen noch eine zweite Erscheinung ins Auge: das bewegte Gitter erscheint in Flugrichtung gedehnt. Und das, obwohl es eigentlich in Flugrichtung längenkontrahiert ist. Eine Messung würde zeigen, dass die Ausdehnung in Flugrichtung nur knapp 44% der Ruhelänge beträgt. In Abb. 9 wird erklärt, dass diese Abstandsverlängerung ebenfalls ein Effekt der endlichen Lichtlaufzeit ist. Wieder bewegt sich ein dünner Stab direkt auf eine Kamera zu. Diesmal ist er aber in Flugrichtung ausgerichtet. Eingezeichnet sind zwei Lichtstrahlen, die vom hinteren bzw. vom vorderen Stabende ausgehen und gleichzeitig in die Kamera gelangen. Dies ist nur möglich, wenn der Strahl vom hinteren Stabende früher startet (Abb. 9a) als der Strahl vom vorderen Stabende (Abb. 9b). Weil sich der Stab in der Zwischenzeit weiterbewegt, liegen die beiden Emissionspunkte weiter als eine (längenkontrahierte) Stablänge auseinander. Man rechnet leicht nach, dass sie sogar um mehr als die Ruhelänge des Stabes auseinanderliegen.

Analog kann man sich überlegen, dass ein wegfliegender Stab in Flugrichtung gestaucht erscheint, und zwar stärker, als man es aufgrund der Längenkontraktion erwarten würde.

Ellos y nosotros...



Simplemente sentir

Paciente espera...

Hilando sueños...

Estamos aquí, estímulo de sueños,
en este maravilloso lugar llamado ...

Una vez existió cuando las personas vivían en armonía con los animales.

"La naturaleza es un poema y nosotros somos tan pequeños,
que sólo representamos unas cuantas estrofas"

Interacción sublime...

confianza
"Los humanos aparecen con los ojos cerrados porque lo interesante es enfocarse en la mirada de los animales.
Sus expresiones son las protagonistas y los hombres o niños
que están presentes se guían por ellas"

imàgenes:Wertoy

simplemente un cuento...


y colorín colorado





este cuento se ha acabado

Un viaje por la India...



...viajar por india, es sinónimo de viajar en tren...

También se puede hacer en autobús, en coche, en una royal enfield, en rickshaw, en camello, elefante, en bicicleta, andando...

...pero cuando estas en el país con la segunda red mundial de linea de ferrocarril, con mas 100.000 Km., mas de 7000 estaciones, 14.000 trenes funcionando a diario con los que se mueven mas de 15 millones de personas, es inevitable recorrer unos cuantos kilómetros y pasar unas cuantas horas en el tren...


...como los colores, hay trenes para todos los gustos, primera, segunda, tercera, con A.C., sin A.C, "esliper class", sentado, de pie y la entrañable "chiken class" que es como lo mas parecido al camarote de los hermanos Marx...





...viajar en tren en vivir la india..

..si, viajar en tren, es sentirla, es meterte en sus entrañas, es perder la noción del espacio vital y uno de los mejores ejercicios que conozco para profundizar y practicar el arte de la paciencia o la espera...

...ser interrogado una y otra vez sobre tu nombre, profesión, país, edad... no hay limite... el limite debes ponerlo tu... si puedes...

...aunque como todo, la otra cara de la moneda es que resulta ser un recordatorio continuo de tu ser y todo lo que ello implica y de que carajo estas haciendo en este mundo, mientras te quedas con la mirada perdida en el horizonte de la india mas rural, donde los niños se bañan con los búfalos, observando los interminables campos de arroz o trigo, de donde aparecen incontables siluetas humanas en la posición típicamente india y asiática, haciendo sus necesidades...




..asientos de madera pura y dura... cada hora que pasa más dura y en cada parada menos madera para en trasero de uno, así, donde se sientan 3 acaban 6, como sardinas en escabeche enlatadas, aunque más que en escabeche se parece más a ese olor a humanidad, mezclado con los mil aromas de este país...



...el olor del estiércol puesto a secar con el que después envadurnan sus casas, los aromas que desprenden las fiambreras metálicas indias olor a masala, dalh, samos, pakora, puri, chai que deambula tren arriba tren abajo por el pasillo repleto de gentes, el olor de un bidi o un cigarro...(...por cierto, prohibido...) pero que hasta el que escribe estas letras, hace pero con disimulo, vigilando que no este la "pulisia"... pero los indios son muy indios, y los hay indios de todas clases... eso que te piden el cigarro que te estas fumando en la puerta contraria al anden de la estación y ante su petición se lo das para que lo remate...




en fin...

que así puede ser un viaje en tren de 20 horas,

o no...

ya que aquí todo es posible...

viernes 20 de noviembre de 2009

Nif...nif... nif... ufa... ufa... ufa... (Realidades)



Nos quitó de sus sueños,
ellos son muy reales ...
y nosotros no ...








Ilustraciones: Roger Olmos.

a todos nosotros y muchos más ...

pero ... aquí nos quedamos ...

quizá.

un poco de....


Problemas de comuniciación...


Realidades:
Me temo que esta relación va a acabar conmigo


Cada cual con su idea.


Guerra de almohadas ...
ahyyyyyyyyyy quién lo invitó?


Hola querida,
creo que llegaré tarde,
me agarró un tremendo embotellamiento.


Hola,
si todo bien,
puse el pollo al microondas y
ahora le estoy dando de cenar al bebé.
Quedate tranquila...