martes, 12 de febrero de 2008

Darme cuenta de algo...



Hoy ha sido uno de esos días sin tarea, en que agarras con fuerza la almohada y le gritas fuerte al mundo que no acelere el paso, que hoy no le esperas. Y a pesar de ello amanece y desayunas gotas de lluvia apostadas en el quicio de la puerta, amenazantes repiqueteando en la ventana...Cruzas un hola con el gato, que te ofrece un ronroneo por respuesta, esperando por si llega recompensa... y abres los ojos, estiras los brazos, consciente por un momento de que ni así te desperezas. La mente pregunta inquisitiva si aún no has recibido señales que vaticinen el transcurrir del día y tú, que andas despistada, decides huirla de nuevo poniéndole música a la vida. Tarareas tres canciones, tras un baile con la escoba, imaginas vacaciones mientras vas a la cocina... Vuelta y vuelta entre sartenes, más bien poca disciplina y la mirada de mi hermano que, desde la silla sentado, mira haciendo compañía. Me habla y le presto mi oído, sonríe y me hace reír, no sabe lo que me admira ver crecer al hombrecito que un día fue mi chiquitín. Pasan por mis cabeza 15 años, gateos, disfraces, fiestas de cumpleaños... aquella vez que Baltasar le dejó una nota escrita con el lápiz de labios...han pasado en un segundo, como el fulgor del relámpago... pero no se imagina que mi memoria los guarda a conciencia, con cada uno de sus pequeños pedazos, son las piezas del puzzle que unidas decoran mi vida, componen el álbum de fotos donde crece la familia. Hace unos días mi pequeño estrenó nuevo dígito y ha crecido tanto... ya prepara planes para un futuro, madura a ritmo vertiginoso y está cada día más guapo,... y habrá que ir pensando en compartirlo cuando no sea la receptora de sus mil y una historias, cuando descuelgue el teléfono para hablar con las novias... cuando el destino lo aleje, pero no mucho más del metro que dejo que lo separe ahora. Sigo escuchando y pienso qué consejos le vendo,... si aprendo con él cada día más de lo que yo misma ofrezco, más de lo que marcan costumbre las leyes del tiempo.
Tras un rato sentados, me he rendido a su tierna alegría,... miro fugaz a la ventana,... acabo de darme cuenta de algo... hoy ni siquiera llovía.

Adolfocanals@educ.ar

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