
En algún momento pensé que bastaría con una mirada para sentirnos.
Tuve la mirada y quise más.
Siempre quiero más, defecto de más
Y así, las miradas no fueron todo lo que queríamos.
Y llego la desesperanza en tiempos en que todo parecía perfecto.
No se porque funcionamos así.
Quizá nada nos satisface y buscamos más.
Tal vez solo soy yo.
Extraño las miradas.
adolfocanals@educ.ar
No hay comentarios:
Publicar un comentario