
Un eco de luz es un fenómeno que se produce cuando una masa de gas interestelar es calentada por la radiación y reacciona emitiendo luz. Un equipo internacional dirigido por la investigadora Stefanie Komossa del Instituto Max Planck para la Física Extraterrestre, en Garching, Alemania, ha observado el eco de luz de una enorme llamarada de rayos X, que casi con toda seguridad fue producida por la acción catastrófica de un agujero negro supermasivo sobre una estrella.
Por primera vez, el eco de luz de un acontecimiento tan raro y violento se ha logrado observar en gran detalle. El eco de luz no sólo ha revelado el cataclismo sufrido por la estrella, sino que también ha proporcionado un nuevo y potente método para cartografiar los núcleos galácticos.
Cuando una estrella es despedazada por el agujero negro del núcleo de una galaxia, sus escombros son inevitablemente atraídos y absorbidos por él. Este aumento repentino en el ritmo de acreción causa una abrupta explosión de rayos X y luz ultravioleta, debido a que el gas de la estrella destruida se calienta muchísimo. Mientras la radiación de alta energía viaja a través del núcleo de la galaxia, ilumina a la materia circundante y así hace posible explorar las regiones de la galaxia que de otra manera serían inobservables.
A partir de la fuerza, el grado de ionización y las velocidades deducidas de las líneas de emisión de variación rápida, los físicos pueden deducir en qué parte de la galaxia se emiten. Las líneas de emisión representan las "huellas" de los átomos de los gases calentados por la llamarada. La galaxia catalogada con el nombre de SDSSJ0952+2143, que fue detectada en Diciembre de 2007 por Komossa y su equipo, llamó la atención debido a las superfuertes líneas del hierro: las más fuertes nunca antes observadas en una galaxia (con respecto a las de emisión del oxígeno). Los autores del estudio ven allí una evidencia de un toroide molecular que desempeña un importante papel en los denominados modelos unificados de galaxias activas.
El modelo unificado postula que todas las galaxias activas están hechas de componentes idénticos y que las diferencias percibidas son debidas a las diferentes direcciones desde las que vemos a las galaxias. Un elemento importante de este modelo es el toroide molecular, el cual rodea al agujero negro y a su disco de acreción y lo oculta cuando es visto desde ciertas direcciones. También el ancho de las líneas espectrales que miden los científicos está influenciado por el ángulo de visión y eso es debido al toroide molecular.
adolfocanals@educ.ar
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