
... Cuando la vida nos pone cara a cara frente al fracaso, cuando las fuerzas humanas terminan,
y si por casualidad logras conciliar el sueño, duermes y no tienes fuerzas ni para soñar;
al despertar la realidad te atrapa de nuevo en tres actos, primero chocan tus pupilas con la luz del nuevo amanecer, segundo, agazapados en la ropa que dejaste en le perchero la noche anterior, están las ilusiones inertes de un futuro mejor, y tercero el perfume huele a derrota, el desayuno sabe a soledad y a tristeza amarga; sólo una pequeña llama puede hacerte sentir fuerte, la fe y la esperanza en un Dios que siempre ha estado silencioso a tu lado sin musitar palabra, esperando que lo veas, lo sientas y lo llames, pero sobre todo, espera para que le abras la puerta de tu corazón.
al despertar la realidad te atrapa de nuevo en tres actos, primero chocan tus pupilas con la luz del nuevo amanecer, segundo, agazapados en la ropa que dejaste en le perchero la noche anterior, están las ilusiones inertes de un futuro mejor, y tercero el perfume huele a derrota, el desayuno sabe a soledad y a tristeza amarga; sólo una pequeña llama puede hacerte sentir fuerte, la fe y la esperanza en un Dios que siempre ha estado silencioso a tu lado sin musitar palabra, esperando que lo veas, lo sientas y lo llames, pero sobre todo, espera para que le abras la puerta de tu corazón.
Por eso hoy puedo decir que los momentos difíciles aun no me derrotan,
porque mi fuerza es DIOS.
Y el saber que él puso en mi ... aquello que puedo ser.
porque mi fuerza es DIOS.
Y el saber que él puso en mi ... aquello que puedo ser.
adolfocanals@educ.ar
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