miércoles, 16 de julio de 2008

Tan sólo pilas recargadas, hija.


A veces te preguntas si vale la pena tanto esfuerzo, tanto trajinar y al final todo igual, como si la inmanencia fuera una especie de maldición, un karma que se paga día a día… todo va y vuelve, como las olas en el mar, un bendito recorrido cicliquito, más bien esférico, la misma rutina, los mismos sueños golpeados por el día a día, a punto de volverse quimeras, el mismo camino y la sensación de estar pisando mi misma huella, la misma escritura; sin embargo, ahora nuevos vientos soplan tímidamente hacia tu lugar y te entusiasman, te muestran un nuevo por venir, un futuro que anhelas vivir, un amor que quieres conquistar, una juventud que aun puedes disfrutar y una profesión en la que vas a triunfar. Una familia que vivirás.

Tan sólo pilas recargadas, hija,
vamos que podes …

Un beso, tu papá.

adolfocanals@educ.ar

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