lunes, 18 de mayo de 2009

Para que participes ....


El fracaso

El fracaso, junto con el éxito forma parte de nuestra experiencia vital. 
Pero frente al fracaso se puede reaccionar de varias maneras: negándolo, deprimiéndose, incorporándolo a nuestra experiencia, atribuyéndolo a causas externas, exagerándolo o minimizándolo. 
Cada reacción tiene sus pros y sus contras por lo que convendrá analizar con más profundidad la naturaleza del fracaso y cuál sería la reacción más apropiada ante él.


La soledad, cuando no ha sido elegida, es una de las situaciones vitales más angustiosas y temidas por el ser humano.
En esta tertulia se tratará de profundizar en la naturaleza de los sentimientos asociados a la soledad, descubrir sus causas y aportar algunas estrategias para combatir sus efectos negativos.


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¿Existe la verdad fuera de la ciencia?

Manejamos información continuamente. Nuestro cerebro, nosotros mismos, no somos otra cosa que un sofisticado procesador de información. Pero no toda la información es válida. Parte de la información que recibimos, procesamos y transmitimos es falsa.
La información falsa es potencialmente peligrosa, y por eso es esencial saberla distinguir de la información verdadera. A medida que la humanidad fue despertando de su largo sueño de barbarie y superstición, fue tomando conciencia de la trascendencia práctica que tenía la capacidad de saber separar lo falso de lo verdadero y, como colofón de ese proceso, apareció la Ciencia.
Podríamos definir la Ciencia como una congregación de hombres que han dedicado su existencia y su talento a separar la información errónea de la verdadera, a clasificarla, ordenarla y a generar nueva información verdadera a través de la exploración continua y sistemática de la realidad.
En esta tertulia se discutirá si, al margen de la ciencia, existe alguna otra instancia (medicinas alternativas, religiones, filosofías, paraciencias, parapsicología, etc.) donde se puedan encontrar verdades no aceptadas por la ciencia.



La característica más notable que tiene la especie humana es la de hablar, es decir, la de comunicar la complejidad del pensamiento a sus semejantes. Sin el habla, no habría cultura ni civilización, ni tal vez inteligencia tal como la entendemos.
Sin embargo, a veces puede sorprendernos el hecho de que nuestras palabras no ejerzan efecto alguno sobre los demás, dándose el caso de repetir cientos de veces un mismo razonamiento o argumento a un interlocutor sin que este experimente el mínimo cambio en su posicionamiento inicial. Y esta peculiaridad de la mente humana no cambia en función de los conocimientos, experiencia o inteligencia del receptor. Entonces, es cuando nos preguntamos a nosotros mismos, ¿sirve de algo hablar?

tertuliafilosoficatoledo.blogspot.com

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