sábado, 20 de junio de 2009

El incidente Oklo

Esquema de la mina de Oklo y sus reactores de físión.
Fuente:Departament of Energy, USA

Probablemente, lo que más preocupa de un reactor nuclear de fisión no es el manejo de los residuos que genera sino la posibilidad de que funcione fuera de control.

Curiosamente eso es exactamente lo que sucedió en la localidad africana de Oklo.

Pero lo más curioso es que sucedió hace casi dos mil millones de años.

La historia empezó en 1972 como una investigación digna de una película.

El uranio procedente de la mina de Oklo, en Gabón, contenía una proporción menor de la normal de U-235.

Éste es el isótopo más fisionable del uranio y el único que permite una reacción en cadena.

En la naturaleza representa un porcentaje mínimo, alrededor del 0,72 por ciento,
de todo el uranio pero es imprescindible para fabricar reactores nucleares.

La cantidad de U-235 ausente era suficiente para fabricar cerca de media docena de bombas.
¿Dónde estaba?
¿Era posible que alguien lo estuviese separando del mismo modo que Irán esta intentando ahora?
¿Existía algún fenómeno natural que pudiese explicarlo?

En realidad, la fisión del uranio es un proceso natural que sucede espontáneamente.

Para conseguirla, solo necesitamos concentrar una cantidad suficiente de U-235
y un elemento moderador como agua o grafito que frene los neutrones y facilite la reacción en cadena.

El resto del reactor son añadidos tecnológicos para regular su potencia, mejorar el rendimiento y, sobre todo, reducir el riesgo de daños en el entorno.

En 1953, once años después de la construcción del primer reactor nuclear,
George W. Wetherill y Mark G. Inghram propusieron la existencia de reactores de fisión naturales en algunas minas.

Basándose en esto, el químico Paul K. Kuroda calculó las condiciones que debían cumplirse en un caso real.

Una variable importante era la edad del yacimiento.

Cuando mayor fuese su antigüedad, mayor sería el porcentaje de U-235 en el uranio natural ya que este isótopo se desintegra con mayor rapidez que el U-238.

Hace aproximadamente 1.700 millones de años, las condiciones en Oklo eran las adecuadas.

Para empezar la concentración de U-235 era suficientemente alta, alrededor del 3%.

Por otro lado, las filtraciones de agua actuaron como moderador, reteniendo los neutrones para acelerar la reacción y evaporándose para ralentizarla.

El resultado final fueron una docena de pequeños reactores de fisión que funcionaron durante varios centenares de miles de años .

Un aspecto positivo de este descubrimiento es que los elementos radiactivos procedentes de este reactor de fusión natural fueron contenidos dentro de la mina.

Esto aumenta la esperanza de que podamos almacenar los residuos de nuestros reactores de forma segura.

Siempre que encontremos un lugar adecuado.

Después de todo, estemos a favor o en contra de la energía nuclear, esta claro que nuestra sociedad debe asumir la responsabilidad de los residuos que ya hemos generado.

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