Esta vez salimos a buscar el misterio algo más lejos de lo habitual.
Concretamente hasta Japeto, tercera luna de Saturno en cuanto a tamaño.
Sin duda uno de los cuerpos más extraños del sistema solar.
Ya en el siglo XVII Cassini, con un rudimentario telescopio,
observó que Japeto desaparecía cada 40 días.
Justificó este hecho afirmando que, como nuestra propia Luna,
el satélite tenía una cara oculta que mostraba a la Tierra cada cierto tiempo.
En 1980 la misión Voyager 1 realizaba la primera fotografía sobre Japeto confirmando la teoría de la mitad oscura de la luna,
que le valió el sobrenombre de Yin-Yang.
Por otro lado, llama la atención la singularidad de su órbita alrededor de Saturno.
A diferencia de la inmensa mayoría de sus hermanos celestes, su trayectoria
(que lo aleja a una distancia tres veces mayor que todo el sistema saturnal)
es prácticamente circular, con una inclinación de quince grados sobre el plano de giro del resto de satélites y planetas y su forma, más que esférica,
es esferoide (difiere un 5% de una esfera).
En cuanto a su composición, la mitad diurna se compone básicamente de hielo, mientras que la parte oscura está formada por una "costra" rica en material orgánico.
Las zonas de transición muestran manchas negras sobre la superficie blanca.
Su densidad es de 1,21, casi como el agua (la de nuestra Luna es 3,34).
Pero sin duda lo más impactante a simple vista es su gran "muro", una franja de 20 kilómetros de altura y 200 metros de anchura situada en su ecuador a lo largo de 1221 kilómetros en línea recta.
Algo nunca visto en ningún otro satélite del sistema solar.
Según la Nasa no se sabe si se trata de una cordillera o de una fractura provocada por actividad volcánica.
Algunos reconocidos científicos admiten que una formación tan regular inspira cierta intencionalidad.
Y por si todo esto fuera poco, resulta que Arthur C. Clarke ya había "visto" Japeto en 1968 (doce años antes de la primera imagen tomada por la sonda Voyager).
En su famosa novela "2001: Una odisea en el espacio", al más puro estilo Verne, escribía lo siguiente:
<
Este lugar parece tener casi sólo dos clases de materia de superficie.
Su negra costra parece quemada, casi como carbón vegetal, y con la misma clase de textura en cuanto puedo juzgar por el telescopio.
En efecto me recuerda mucho a una tostada quemada...
No puedo aún dar un sentido al área blanca.
Comienza por un límite de una arista absolutamente aguda, y no muestra detalle alguno de superficie. Incluso puede ser líquida... es bastante lisa.
No se la impresión que habrán sacado ustedes de los videos que he transmitido, pero si se imaginan un mar de leche helada, tendrán exactamente la idea.>>
Mi fuente de información para este post ha sido "Conspiración en la Luna",
de José Lesta.
Como su propio título indica, trata sobre teorías de ocultación y manipulación de datos en las misiones lunares, las relaciones de USA y la URSS con científicos nazis en la carrera espacial e información curiosa sobre nuestro romántico satélite
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