miércoles, 15 de julio de 2009

Qué tan lejos ...


Vagaba cada día buscando su rastro...
no sabía por donde había partido.

Sólo había dejado una nota:
"me voy lejos de aquí".

Ni direcciones ni razones.

Como si la Tierra se la hubiera tragado.

Pero no podía haber ido tan lejos.
Fue sólo un segundo el que voltié.

Sólo un segundo y se había ido sin dejar rastro.

No se puede desaparecer así sin más ¿verdad?

No, me repetía una y otra vez.
Pero así había sido, después de todo.

Había desaparecido sin más.

"Me voy lejos de aquí".
¿Qué tan lejos?
¿Y por qué?

mentira... yo sabía por qué.

¿Cuánto se puede aguantar así, en ese estado,
soportando todo tan estoicamente?

Ojalá yo hubiera tenido el valor alguna vez de huir así,
sin dejar rastros ni pistas.

Es que para ella era huir o desvanecerse.

Corría ese peligro,
después de todo,
pues mi mente era cada vez más un torbellino sin salida,
una nebulosa oscura e interminable.

Y para aquella idea, era perecer o huir.

Aún vago cada día buscando su rastro...
pero supongo que una mente más inteligente
que la mía supo aprovecharla mejor...

y algún otro corazón debe haberla comprendido
y puesto en práctica.

Porque de algo estoy seguro,

aquella idea era una de las mejores...

¡¡¡ Hasta Mañana !!!

No hay comentarios: