Ubicada en Yemen, junto al cauce del río Hadramaut, en el desierto
de Rub al Khali, se yergue la ciudad de Shibam, también conocida,
gracias al porte de sus edificaciones, como la Manhattan del desierto.

Con una población actual cercana a los 7.000 habitantes,
se dice que su origen se remonta al s. XII a.C.,
aunque no hay constancia escrita de su existencia hasta el s. II a.C.,
cuando, con la destrucción de Shabwa, fue preciso trasladar hasta

Rodeada de un muralla con dos puertas que la defendía de las agresiones
unidos algunos entre ellos por pasarelas por las que sus habitantes
se movían con agilidad en caso de sufrir algún ataque enemigo.

Con una economía boyante debida al comercio de incienso -aún hoy
se sigue encontrando aquí el mejor del país-, sus edificios, cimentados
con piedras, tienen hasta nueve pisos de altura y están construidos con ladrillos de adobe y troncos de palmera, mientras que paredes y tejados
se impermeabilizan con ramad, una mezcla de cenizas
y cal que ha de aplicarse periódicamente.

Reconstruídos muchos de ellos tras las crecidas de los años 1289 y 1532,
medio millar de torres se mantienen en perfectas condiciones
dentro de sus murallas.

Los muros de las plantas bajas, de hasta un metro de espesor,
garantizan la sustentación de los pisos superiores,
cuya superficie se va reduciendo según aumenta la altura.

El edificio más alto de la ciudad tiene ocho plantas y alcanza
una altura de 29 metros; también los hay de seis y siete,
pero lo más habitual es que cuenten con cinco.

Actualmente, cada torre alberga a una sola familia.
La planta inferior se emplea como cuadra o como comercio,
la primera, para recibir a las visitas, en la segunda se desarrolla la vida diaria y, en las superiores, se encuentran los dormitorios y la cocina.
En el último piso, el más confortable y luminoso de todos,
se agasaja a los familiares y amigos más cercanos.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el año 1982,
se han construído redes de agua, alcantarillado, electricidad y teléfono,
dando una serie de comodidades a sus habitantes impensables hasta
hace relativamente poco tiempo.

en sus calles las película Las mil y una noches.

aquíestuveayer
No hay comentarios:
Publicar un comentario