El espíritu se domina,
los perros se domestican
y hay similitudes.
Una vez tuve una perra que me decía buenos días,
que me platicaba sus penas y sus cuitas de perro a hombre.
Una vez tuve una perra que me decía buenos días,
que me platicaba sus penas y sus cuitas de perro a hombre.
Que me escuchaba y me otorgaba el perdón para mis errores
que son bastantes
y que acumulo como periódicos viejos.
Un perro es el mejor confesor que un soñador puede tener.
Esta de aquí no es un perro,
que son bastantes
y que acumulo como periódicos viejos.
Un perro es el mejor confesor que un soñador puede tener.
Esta de aquí no es un perro,
sino la prueba y el recuerdo
deque alguna vez tuve un buen confesor...
Ella ... Brenda

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