lunes, 18 de abril de 2011

Boca roja...


Estar a dos centímetros de tus labios.
Sentir el calor de tu cara en la mía.

Respirar al unísono.

El silencio.

Poco a poco entrelazar las manos.
Un cosquilleo que nace en el estómago.

Parar el tiempo.
Que no exista nada más.

Cerrar los ojos.
Respirar tu piel.

Y no despertar.


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