Un nuevo estudio confirma que las mujeres eligen a sus parejas
entre otros factores, por su olor corporal.
La preferencia por un determinado olor estaría determinada genéticamente, como una forma de garantizar el éxito evolutivo.
En una conferencia dada hoy en la convención anual de la European Society of Human Genetics , la profesora Maria da Graça Bicalho, de la Universidad del Paraná (Brasil) ha presentado los resultados de un estudio según el cual las mujeres tienen preferencia por parejas con complejos de histocompatibilidad principales
(MHC, por sus siglas en inglés) diferentes a los propios.
Esta preferencia es probable que sea un mecanismo evolutivo
para asegurarse una reproducción sana.
La inclinación de las mujeres por parejas con MHC distinto se ha demostrado que existe en muchas especies de vertebrados, incluyendo la humana.
También se ha demostrado que el MHC influye en la selección
de pareja haciendo que se tenga predilección
por determinados olores corporales.
En 1995, el equipo del biólogo suizo Claus Wedekind determinó por primera vez esta influencia del MHC.
En el experimento, un grupo de estudiantes universitarias olían camisetas que habían sido llevadas por varones durante dos noches, sin desodorantes, colonias ni jabones.
La inmensa mayoría de las mujeres eligieron a los varones con MHC distinto al propio.
Sin embargo su preferencia se invertía si estaban tomando anticonceptivos orales.
El MHC es una región genética situada en el cromosoma 6
y que se encuentra en la mayoría de los vertebrados.
Tiene una importante función en el sistema inmunitario.
Los científicos brasileños han estudiado los datos de MHC
de 90 parejas casadas y lo han comparado con 152 parejas virtuales, generadas al azar.
Contaron entonces el número de diferencias en MHC entre
las que eran parejas reales y lo compararon con el de las parejas virtuales.
Si los genes del MHC no tuviesen influencia en la selección
de pareja deberían obtenerse resultados similares.
Lo que se encontró es que las parejas verdaderas tenían significativamente más diferencias de las que cabría
esperar que tuviesen por azar.
¿Qué implica este comportamiento?
Por lo pronto desciende la probabilidad de endogamia
(emparejarse con parientes) y aumenta la variabilidad genética
de la descendencia.
La variabilidad genética es un factor importante en la evolución
pues afecta a la respuesta diferencial de los individuos ante el estrés ambiental, incluyendo la resistencia a enfermedades.
Por lo tanto un aumento en la variabilidad genética
de la descendencia es aumentar la probabilidad de que tus genes sobrevivan, pues es más probable que alguno de tus descendientes
lo haga y se reproduzca.
Muchos factores pueden influir en la selección de una pareja;
sociales, culturales, psicológicos o de oportunidad.
Pero lo que no se puede negar es el impulso subconsciente
que nos lleva a desear hijos sanos.

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