No tengo otra cosa más que tiempo.
Eso que justamente nos dicen que falta.
Aunque disimule bien su escurridiza posesión
(agua en las manos)
y mis carencias.
Es lo único que tengo.
Sólo este precioso bien me pertenece.
Tampoco es todo el tiempo del mundo.
Parece un instante comparado con otros tiempos
infinitos y ajenos
Es apenas el mío.
Y te lo ofrezco sin esperar devolución.
Ni a cambio de nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario