Uno de los lectores más asiduos y participativos me ha dejado la siguiente consulta:
" Mi microondas está algo estropeado y no siempre calienta el café a la misma temperatura, por lo que algunas veces está demasiado caliente.
Como por las mañanas tengo prisa, quisiera saber qué tengo que hacer y por qué para enfriarlo más rápidamente:
¿echo un poco de leche fría nada más sacarlo de microondas y espero
5 minutos para tomármelo o espero 5 minutos y luego echo la leche fría?
Se trata seguramente un problema de Física del que se ha escrito en Internet desde sus inicios, y sin embargo, sigue sin estar resuelto satisfactoriamente.
Y esto por dos razones:
La primera, que muchos de los que han intentado aportar una solución se han limitado a los aspectos teóricos de la cuestión; la segunda, que si se trata de resolver experimentalmente el problema, son tantos los factores que afectan al resultado final que es imposible obtener un resultado de validez universal.
El cálculo teórico ya de por sí es muy complejo,
porque hay que tener en cuenta las tres formas de transferencia de calor entre el café y el ambiente: la conducción (transferencia de calor por contacto directo entre el café y el ambiente), la convección (transferencia de calor por el movimiento del aire sobre el café) y la radiación (energía electromagnética emitida por el café).
Para pequeñas diferencias de temperatura,
una aproximación aceptable es la ley de enfriamiento de Newton,
que afirma que la velocidad de enfriamiento es proporcional a la diferencia
de temperatura entre el cuerpo y el ambiente. Por consiguiente, esa diferencia de temperatura decrece exponencialmente con el tiempo:
y de su calor específico, t es el tiempo, y e es... el número e, base de los logaritmos neperianos.
Por otra parte, en la mezcla del café con la leche se igualan sus temperaturas de manera que se cumpla la Primera Ley de la Termodinámica, la ley de conservación de la energía.
O sea, que el café transfiere energía a la leche hasta que ambos están a la misma temperatura. La temperatura final de la mezcla es:
El calor específico del café es aproximadamente igual al del agua (sobre todo, si es café americano), o sea, 1 caloría por gramo y por grado, mientras que
el de la leche entera es aproximadamente 0,93 calorías por gramo
y por grado.
El de la leche desnatada debe de ser también cercano al del agua,
y el de la semidesnatada tendrá un valor intermedio.
Como se trata de un café con leche, y no de un cortado, vamos a suponer
que mezclamos el café con la leche a partes iguales, así que mc = ml;
por otra parte, nunca está de más cuidar la línea, así que vamos a utilizar leche desnatada, con lo que cc = cl.
Entonces, la fórmula de la temperatura final de la mezcla se simplifica mucho:
Si echamos primero la leche fría, la temperatura final después
de dejar enfriar la mezcla será:
la leche:
r', es distinto: aunque la taza sea cilíndrica y la superficie de contacto
con el aire sea la misma en ambos casos, la masa del líquido es la mitad
que en el primer caso.
Suponiendo que no haya otros factores que afecten al valor de r'
(que seguro que los hay), una masa doble necesita perder el doble de calor para enfriarse, así que podemos aproximar r' = 2r (o sea, que el café solo,
al ser menos cantidad, se enfría el doble de rápido que el café con leche); finalmente:
Si suponemos que el café sale del microondas a 80ºC, la leche de la
heladera a 5ºC, y la temperatura ambiente es 20ºC:
La gráfica nos muestra que las dos temperaturas, lógicamente, coinciden
en el instante inicial (es lo mismo echar la leche y esperar 0 segundos
que esperar 0 segundos y echar la leche). Después, en todo momento,
T1 es mayor que T2, así que concluimos que la manera más rápida de enfriar el café es echarle la leche al final.
Es lógico.
De hecho, si esperamos mucho tiempo, como la leche está más fría
que el ambiente, podemos enfriar el café por debajo de esa temperatura.
Es lo que muestra la gráfica: T1 nunca baja de 20ºC, la temperatura ambiente, mientras que T2 puede descender hasta 12,5ºC si esperamos
hasta que el café se haya enfriado completamente antes de mezclarlo
con la leche.
Pero para llegar a este resultado hemos hecho muchas aproximaciones
y suposiciones, algunas de las cuales ni siquiera han quedado explicitadas
en el texto: no se ha tenido en cuenta el enfriamiento que se produce
a través de las paredes de la taza, ni el efecto de que la temperatura
no sea la misma en todos los puntos del café, ni en hecho de que el café solo, al ser más oscuro, emite más energía por radiación que el café con leche...
y ni siquiera sé si al mezclar la leche con el café se produce alguna reacción química que genere o absorba energía.
Así que, en conclusión, como físico, recomiendo echar la leche enseguida
si se quiere que el café se mantenga caliente más tiempo, y esperar hasta
el último momento si se quiere enfriar con rapidez.
Pero, como persona sensata, recomiendo realizar el experimento
en las condiciones particulares del café con leche de cada uno,
y observar lo que ocurre.










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