Entre los creacionistas que pretenden imponer el relato bíblico literal como una enseñanza obligatoria en ciencias e historia en las escuelas, el mito del Arca de Noé es vestido como si se tratase de un hecho probado y, sobre todo, posible.
Los literalistas se afanan en explicar como pudieron caber millones de animales en un barco de madera, o cómo se mantuvieron vivos y se multiplicaron después.
Todo ello arropado por unos datos numéricos
y una jerga que pretenden darle validez científica.
La intención de esta entrada es aportar datos verdaderamente objetivos que, por si solos, muestren el absurdo que nos tratan de imponer.
El agua del diluvio o como meter el océano en un cubo.
Siguiendo el Génesis, debemos creer que «Aquel día fueron rotas todas las fuentes, y las cataratas del cielo se abrieron, y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches [...]
Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos [...]
Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días» (Génesis, 7).
Bien, este relato impone que tuvo lugar un diluvio que provocó la subida
de las aguas por encima de todos los montes del planeta.
Esto supone que el agua tuvo que elevarse por encima del nivel del mar actual 8.844 metros, al menos, que es la altura del monte Éverest,
el más alto de la Tierra.
Calcular la cantidad de agua necesaria para tal inundación es un ejercicio muy sencillo, conociendo el volumen de la Tierra, el volumen que ocuparía la misma si su superficie líquida alcanzara los 8.844 msnm y restando ambas:
El radio medio de la Tierra es de 6.371 km, mientras que el radio que tendría una esfera cuya superficie alcanzara la cima del Everest, sería de
6.371 + 8,844 km, es decir, 6379,844 km.
Así pues, el volumen de la Tierra sería
4/3 π r3 = 4/3 · 3,1416 · 63713 = 1,0834 x 1012 km3
Mientras que el volumen del globo inundado sería
4/3 π r3 = 4/3 · 3,1416 · 6379,8443 = 1,0878 x 1012 km3
Restando ambos, el volumen de agua caída durante los 40 días del diluvio sería: 1,0878 x 1012 - 1,0834 x 1012 = 4,4 x 109 km3.
Es decir, 4.400.000.000 km3 de agua.
Esto supone más de tres veces el agua de todo el planeta, contando océanos, casquetes polares, lagos, acuíferos, ríos, etc. (que, además, no pudo emplearse para la lluvia, dado que tuvo que cubrir el globo entero).
La primera pregunta, obviamente es ¿de donde salieron 4.400 millones de kilómetros cúbicos de agua, contando que todo el agua del planeta representa tan solo 1.340 millones?
Corre, corre que te mojas.
El segundo escollo es que, según el Génesis, estuvo diluviando durante 40 días, es decir, 960 horas o, lo que es lo mismo, 3.456.000 segundos.
Esto supone que durante cuarenta días, cayeron sobre la tierra algo más de 1.273 km3 de agua por segundo.
Dado que el diámetro del planeta es de 510.065.284,702 km2, durante cuarenta días seguidos estuvieron cayendo unos 2,5 litros por segundo y metro cuadrado. En términos estandar, estamos hablando de 9.000 mm/h durante
40 días seguidos (como dato comparativo, el mayor valor registrado históricamente es de 2.286 mm/h, durante un minuto de duración).
Tal ritmo de precipitación continuada no produce una inundación tranquila (como al rellenar lentamente el agua de un estanque), sino un fenómeno torrencial que, especialmente en tierra va ligado a inmensos desplazamientos de agua y miles de toneladas de materiales arrastrados (De hecho, una lluvia torrencial se denomina así a partir de los 60 mm/h, y estamos hablando de 9.000 mm/h). El agua no podría simplemente “subir lentamente”,
sino que arrasaría las tierras emergidas en enormes avenidas,
torbellinos y corrientes.
La pregunta en esta parte es ¿como pudo un navío primitivo de madera, diseñado únicamente para flotar y no para navegar, mantenerse en un infierno de avalanchas y corrientes de agua?
Abracadabra!
Por si fuera poco, existe un problema final: tras 150 días de inundación, simplemente, los 4.400.000.000 km3 de agua “se retiran”.
Invirtiendo la pregunta del punto uno, ¿donde se metió de repente toda esa agua?. La simple idea de que se evaporara es impensable, dado que saturaría la atmósfera al 100% de humedad solamente una fracción de la misma, haciendo imposible la respiración y la evaporación del resto.
Conclusión
La simple descripción del diluvio, sin entrar de momento en otros detalles,
es inexplicable, hasta que, al menos, no se justifiquen
las siguientes incógnitas:
¿De donde salieron los 4.400.000.000 km3 de agua?
¿Como pudieron provocar una inundación tranquila a un ritmo de 90.000 litros a la hora durante 40 días y en toda la superficie del planeta, de tal forma que permitiera la flotabilidad de una barcaza inmanejable?
¿Donde fue a parar todo ese agua tras el diluvio?
(continuará)