Cada vez que llueve pienso en ti...
no es que los demás días no te piense
es que la lluvia me recuerda a aquel día
ese mágico instante en que te vi...
esa tarde que tomaste mi manos a través de la mesa
mientras afuera llovía como si el mundo se fuera a perder...
Y salimos tomados de la mano
y caminamos bajo la lluvia abrazados
y pisando baldosas flojas nos salpicamos,
cualquiera diría que estábamos enamorados,
sentí muy fuerte los latidos de tu corazón palpitar
y la lluvia nos daba en la cara y no nos dejábamos de mirar...
Cada vez que llueve pienso en ti...
y cuando no... también.