miércoles, 10 de octubre de 2012

Conflicto SIN SOLUCIÓN.


El gobierno rechazó aumento


“Se nos rieron en la cara” dijeron voceros de gendarmería
Abal Medina dejó claro que es “imposible hablar de un básico de siete mil pesos, en ningún área de la administración pública”. 
Además afirmó que “el 60% del personal de Prefectura y Gendarmería
 tenían sus haberes judicializados” gracias a un “festival de prácticas judiciales
 en connivencia con estudios de abogados y altos mandos de las Fuerzas”.
“Hay efectivos que quedaron debiéndole al Estado, debiéndole.
 No sólo no cobraron sino que deben” dijo el ministro y señaló que en algunos casos la deuda ascendió hasta “2.400 pesos” por lo que “
el próximo sueldo va arrancar con una deducción”


La pregunta que ofende:

¿No hay dinero para Prefectura y Gendarmería
 pero sí para que los legisladores se sigan subiendo los sueldos?

El de este mes se conocía que el Congreso tendrá un incremento presupuestario “que estará acompañado, además, de un aumento 
en la ya abultada dotación de personal legislativo. 
Según las cifras oficiales, trepará de los actuales 12.412 agentes a 13.413. 
Es decir que contará con 1001 empleados nuevos.
Estos incrementos en el presupuesto del Congreso hacen pensar que los legisladores serían beneficiados con un nuevo aumento en sus dietas, que ascienden hoy a un promedio de 30.000 pesos mensuales de bolsillo
A esta cifra se llegó en enero pasado, cuando se duplicó el monto de los ingresos que venían percibiendo los diputados y senadores, que rondaban hasta ese momento los 17.000 pesos mensuales”.
Un día después, el 2 de octubre, los suboficiales de la Gendarmería 
y de las Prefectura se amotinaron por las quitas de sus salarios
que alcanzaban casi al 50 %.
 (En algunos casos el recorte implicaba cobrar alrededor de 3.000 pesos).
Inmediatamente los senadores y diputados nacionales firmaron una declaración en la cual instaban 
“a los integrantes de las fuerzas de seguridad y otras a adecuar sus acciones a pautas de funcionamiento democrático y subordinación a las autoridades legalmente constituídas,
en todo de acuerdo con la Constitución”.
 No les importa lo que ganen los argentinos que se juegan el pellejo cotidianamente. 
Sólo les preocupa embolsarse a fin de mes los 30.000 pesitos, 
más las prebendas de rigor, apelando a la formalidad constitucional.
Porque lo único que miran es el propio ombligo, y en torno del ombligo construyen “su” realidad”.