martes, 29 de enero de 2013

Tu eres el aire... (25060)


Una mujer desnuda y con sombrero
se deshace en el hueco de mi mano, 
diluvio de verano,  
tristeza imperceptible de aguacero,
urdimbre de su piel, abrevadero   
donde calmar la sed, pudor liviano, 
vigilia de su beso cotidiano
de incienso jazmínero.
Venus de sal, naval ondina griega, 
como una estatua ciega 
que al reto de los Dioses se levanta; 
de almíbar y de miel, de aguamarina,
lo mismo que una espina  
que llevo atravesada en la garganta.

 De diluvios y andenes.