
Se trata de un agujero negro en la galaxia NGC 4845, a 47 millones de años luz de distancia de la Tierra. Gracias al telescopio XMM-Newton del Observatorio Espacial Integral de la Agencia Espacial Europea (ESA), el Swift de la NASA y el telescopio de rayos X MAXI de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), un equipo internacional de científicos ha podido observar cómo un agujero negro se despertó de un letargo de décadas para alimentarse de un objeto de masa baja, aunque no se sabe si se trata de una estrella enana marrón o un planeta gigante, que pasaba 'demasiado' cerca.
Según han explicado los autores del trabajo, publicado en 'Astronomy & Astrophysics', estaban estudiando una galaxia diferente cuando notaron una brillante llamarada de rayos X proveniente de otra ubicación en el mismo campo de visión. Fue entonces cuando, usando XMM-Newton, se estableció el origen de ese brillo en NGC 4845, una galaxia en la que nunca antes se había detectado altas energías.
Mediante el análisis de las características de la erupción, los astrónomos pudieron determinar que la emisión provenía de un halo de materia alrededor del agujero negro central de la galaxia, que desgarró un objeto de entre 14 y 30 masas de Júpiter y lo engulló.
Por su parte, el agujero negro en el centro de NGC 4845 se estima que tiene una masa de alrededor de 300.000 veces la del Sol.
Estudios recientes han sugerido que la libre flotación de masa planetaria, de objetos de este tipo, se puede producir en grandes cantidades en las galaxias. Serían objetos expulsados de sus sistemas solares padres por las interacciones gravitacionales.
"Esta es la primera vez que hemos visto la interrupción de un objeto subestelar por un agujero negro", ha añadido otro de los autores, Roland Walter. El investigador ha explicado que se estima que "sólo las capas exteriores del objeto fueron devoradas por el agujero negro, lo que asciende a cerca del 10 por ciento de la masa total del cuerpo. Mientras, su núcleo, más denso, se ha quedado en órbita alrededor del agujero negro.
Según han explicado los autores del trabajo, publicado en 'Astronomy & Astrophysics', estaban estudiando una galaxia diferente cuando notaron una brillante llamarada de rayos X proveniente de otra ubicación en el mismo campo de visión. Fue entonces cuando, usando XMM-Newton, se estableció el origen de ese brillo en NGC 4845, una galaxia en la que nunca antes se había detectado altas energías.
Mediante el análisis de las características de la erupción, los astrónomos pudieron determinar que la emisión provenía de un halo de materia alrededor del agujero negro central de la galaxia, que desgarró un objeto de entre 14 y 30 masas de Júpiter y lo engulló.
Por su parte, el agujero negro en el centro de NGC 4845 se estima que tiene una masa de alrededor de 300.000 veces la del Sol.
Estudios recientes han sugerido que la libre flotación de masa planetaria, de objetos de este tipo, se puede producir en grandes cantidades en las galaxias. Serían objetos expulsados de sus sistemas solares padres por las interacciones gravitacionales.
"Esta es la primera vez que hemos visto la interrupción de un objeto subestelar por un agujero negro", ha añadido otro de los autores, Roland Walter. El investigador ha explicado que se estima que "sólo las capas exteriores del objeto fueron devoradas por el agujero negro, lo que asciende a cerca del 10 por ciento de la masa total del cuerpo. Mientras, su núcleo, más denso, se ha quedado en órbita alrededor del agujero negro.