
Los físicos buscamos anheladamente un elemento en las teorías: que puedan ser demostradas.
Cuando hablamos de cuántica y los orígenes del universo, una evidencia experimental
cae como vaso de agua para el sediento.
Ahora, una reciente teoría formula la explicación para la abundante materia invisible
y asegura que podrá ser mostrada
Luego del descubrimiento de la partícula Higgs en el gran colisionador del CERN, LHC, mucho se ha dicho sobre los límites para descubrir más partículas, especialmente cuando son de altas energías y masas gigantescas. Precisamente, una de estas partículas podrían conformar la materia oscura; la más popular en el universo, conformando el 85 por ciento de todo el Cosmos.
En otras palabras, lo que vemos es minoría y hasta ahora no sabemos de qué está hecha la materia oscura.
Luego del descubrimiento de la partícula Higgs en el gran colisionador del CERN, LHC, mucho se ha dicho sobre los límites para descubrir más partículas, especialmente cuando son de altas energías y masas gigantescas. Precisamente, una de estas partículas podrían conformar la materia oscura; la más popular en el universo, conformando el 85 por ciento de todo el Cosmos.
En otras palabras, lo que vemos es minoría y hasta ahora no sabemos de qué está hecha la materia oscura.
Existen varias teorías y, en esta ocasión, científicos presentan una nueva que afirman es posible demostrar.
El quid del asunto parece estar en la forma que tienen estas partículas, moldeadas como inusuales rosquillas
o donas, y con un campo magnético al que llaman anapole (anapolo).
Los investigadores de la Universidad Vanderbilt proponen en su estudio que la materia oscura está formada de lo que se llama Fermión Majorana. De hecho, en la revista Órbitas Científicas de este mes de junio tocamos el tema sobre los Majorana con respecto a los neutrinos; estas partículas fueron propuestas en 1930 por el físico italiano Ettore Majorana, pero no han podido detectarla.
Dos tipos de partículas componen el Universo: fermiones y bosones.
Dos tipos de partículas componen el Universo: fermiones y bosones.
Dentro de los primeros están los leptones y los quarks, los segundos son los portadores de fuerzas.
Todas las partículas de materia que hoy conocemos están compuestas de quarks y leptones y logran interactuar intercambiando partículas portadoras de fuerza.
Los neutrinos y los electrones son leptones, el fotón, partícula de la luz, es el representante de la fuerza electromagnética, por ejemplo. Los fermiones fueron propuestos por Paul Dirac en 1928; después, Majorana (quien desapareció en el mar misteriosamente), propuso una variación en la teoría de Dirac, indicando la existencia de un fermión eléctricamente neutro. El neutrino es uno de los candidatos.
De hecho, el neutrino es tan difícil de detectar que muchos han apuntado que, además de ser su propia antipartícula, es probable que interactúe con fuerzas más allá del campo de Higgs y que por eso se desconoce tanto sobre su naturaleza. De la misma forma, se piensa que no es probable mostrar materia oscura ni verla a través de un telescopio porque no interactúa con la luz ni con otra radiación electromagnética.
De hecho, el neutrino es tan difícil de detectar que muchos han apuntado que, además de ser su propia antipartícula, es probable que interactúe con fuerzas más allá del campo de Higgs y que por eso se desconoce tanto sobre su naturaleza. De la misma forma, se piensa que no es probable mostrar materia oscura ni verla a través de un telescopio porque no interactúa con la luz ni con otra radiación electromagnética.
En la materia oscura no hay cargas eléctricas.
"La mayoría de los modelos de materia oscura supone que ésta interactúa a través de fuerzas exóticas que no nos encontramos en la vida cotidiana.
"La mayoría de los modelos de materia oscura supone que ésta interactúa a través de fuerzas exóticas que no nos encontramos en la vida cotidiana.
El campo magnético anapolo que formulamos en la materia oscura, propuesto por el físico ruso Yakov Borisovich Zel'dovich en 1958, hace uso del electromagnetismo ordinario que aprendiste en la escuela.
La misma fuerza que hace que los imanes se peguen al refrigerador”, explicó Robert Scherrer autor del estudio. “Además, el modelo hace predicciones muy específicas sobre la velocidad a la que debe aparecer en los grandes detectores de materia oscura que están enterrados bajo tierra por el mundo.
Estas predicciones muestran que pronto la existencia de la materia oscura anapolo será descubierta o habrá que descartarla de estos experimentos”.
Recientemente, otros estudios han examinado partículas de materia oscura sin cargas eléctricas pero que tienen dipolos magnéticos o eléctricos.
Recientemente, otros estudios han examinado partículas de materia oscura sin cargas eléctricas pero que tienen dipolos magnéticos o eléctricos.
Sin embargo, análisis más profundos descartan la presencia de partículas Majorana allí.
“A pesar de que los fermiones de Majorana son eléctricamente neutros, simetrías fundamentales de la naturaleza les prohíben la adquisición de propiedades electromagnéticas, excepto al anapolo.
“A pesar de que los fermiones de Majorana son eléctricamente neutros, simetrías fundamentales de la naturaleza les prohíben la adquisición de propiedades electromagnéticas, excepto al anapolo.
Más aún, la existencia del anapolo se ha observado en la estructura magnética de los núcleos de átomos de
cesio-133 y de iterbio-174”, expresó Chiu Man Ho, también autor del estudio.
Este campo anapolo nos explicaría por qué estas partículas no interactúan con los campos electromagnéticos.
Este campo anapolo nos explicaría por qué estas partículas no interactúan con los campos electromagnéticos.
Nos dicen que para que haya interacción deben de estar en movimiento y que mientras más rápido se muevan, más fuerte será la interacción.
Durante esos primeros momentos del universo después de la Gran Explosión, el movimiento y la interacción eran fuertes, sin embargo, la expansión del Cosmos ha disminuido la ocurrencia de ambas cosas.
“Las partículas de materia oscura anapolo se aniquilarían en los inicios del universo al igual que otras partículas propuestas, y las partículas sobrantes del proceso conformarían la materia oscura que vemos hoy.
“Las partículas de materia oscura anapolo se aniquilarían en los inicios del universo al igual que otras partículas propuestas, y las partículas sobrantes del proceso conformarían la materia oscura que vemos hoy.
Pero debido a que la materia oscura se mueve mucho más lentamente en la actualidad y que la interacción anapolo dependerá de la rapidez con que se mueva, estas partículas no han logrado ser detectadas hasta el momento”,