sábado, 21 de diciembre de 2013

El +5 del uranio o la falta de química de (algunos) físicos (32409)

U_Oxstufen

Uno de los problemas de tener según qué profesores es que hay datos (inútiles la inmensa mayoría del tiempo) que se te quedan grabados a fuego durante décadas. Yo estudié química inorgánica en el curso 85-86, y de ahí, por motivos que no vienen al caso, viene el que los estados de oxidación del uranio estén indeleblemente marcados en mi memoria: del +3 [U(III)] al +6 [U(VI)], lo que quieras. 
Por eso hay noticias, de medios por lo demás muy solventes, que captan mi atención en milisegundos: decir que se ha descubierto el estado de oxidación +5 [U(V)] en el uranio es como decir que se ha descubierto el Mediterráneo. Salvo, aparentemente, si eres físico.
La noticia titulada Uranium Oxidation State Finally Revealed aparece como un breve (synopsis) en la web de Physics y hace referencia a un paper publicado, ni más ni menos, enPhysical Review Letters titulado Chemical State of Complex Uranium Oxides.
En la noticia se cuenta que los investigadores, estudiando los óxidos U4O9 y U3O8 con rayos-X de 3700 eV han descubierto que en estos óxidos hay parte del uranio que está en estado de oxidación +5. Y acaba con la siguiente frase: 
Los autores dicen que esta observación pide una revisión del pensamiento actual sobre la química del uranio , en línea, por otra parte, con lo que afirman en el abstract del artículo técnico. Si esto fuese así quedaría confirmado que Enrique Gutiérrez Ríos, aparte de supernumerario, era un viajero en el tiempo.
Efectivamente, en mi copia (ex libris 18-11-1985) de la 2ª edición revisada (1984) deQuímica Inorgánica, alias “el Guti”, este terminator de la química decía en la página 720:
El UO2 calentado al aire a unos 300 ºC puede adicionar oxígeno, alrededor de un 10%, sin cambio en las características básicas de la estructura fluorita. Es una fase única, cuya composición puede variar entre UO2 y UO2,25 (= U4O9). Los iones O2- adicionales ocupan intersticios entre las posiciones reticulares del cristal; el exceso de carga negativa correspondiente está compensado por la transformación, en la extensión precisa, de U4+ en U5+ y U6+.
Está claro que Gutiérrez Ríos era parte de una secta que mantuvo este conocimiento inaccesible para los físicos. 
Yo, como parte de la misma, atesoro documentos ultrasecretos como la segunda edición del Housecroft & Sharpe (2004) que comienza, como es tradicional cuando se discute la química de los metales, por los haluros; en el caso del uranio empieza por el ¡UF5!
En fin, que esto lo mismo pasa porque los químicos no leen artículos de física o los físicos no leen suficientes libros de texto de química.
vìa: edocet.naukas