lunes, 17 de febrero de 2014

Ellos siempre han estado entre nosotros

Foto: Ellos siempre han estado entre nosotros :
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En los últimos años la Ciencia ha logrado un desarrollo sorprendente, tanto así que los nuevos paradigmas o modelos de pensamiento se acercan a paredes infranqueables al método y racionalidad científica.

 No puede ni podrá la Ciencia explicar qué es lo que a la materia le permite ser; que le permite al cerebro ser y funcionar; qué nos permite vivir y diferenciarnos de la materia inerte…

 ¿Por qué somos los pensantes de la Tierra? 
¿Qué hubo antes de uno nacer? ¿Qué hay después de morir?

El acelerado cambio científico y las hipótesis de la física cuántica llevan a muchos a liberarse y PENSAR por sí mismos más allá de dogmas, filosofías, credos y paradigmas, representa el Despertar.

 Este Despertar nos hace mirar al pasado – presente – futuro y otear hacia más allá de las estrellas y nuestra razón de ser.

Pareciera que mientras más poder mundano se tiene existe más temor a lo desconocido y se lucha para que eso desconocido sea desacreditado e ignorado por los más, en especial agrupados en el hombre-masa.

 Quizá ignoren que un 10% ha Despertado y, en especial un 1% neutralizaría ya su negativa influencia que tiene a la humanidad al borde del abismo.

Sin embargo, tal parece, los antiguos no tenían miedo a la muerte ni a los seres llegados desde más allá de las estrellas. Por intuición sabían de un Más Allá superior y esperanzador, sin castigo.

 El error del cristianismo, no de Jesús, quedó en doctrinas que él no predicó como la del demonio y el infierno: DIOS es solo Amor que se refleja en el Padre y por Él en nosotros. 

De la misma manera por decreto Imperial de Constantino en el 300 y Justiniano en el 500 se eliminó del Nuevo Testamento, por ejemplo, toda referencia a la Reencarnación. 

Esto ha servido para que por uno mismo, sin dogma, por discernimiento en el ciclo de encarnaciones se abra la mente a una serie de Verdades que nos acerca a nuestra razón de ser, en especial ahora en este Fin de Tiempo.

“Ellos”, los seres interdimensionales cuando las primeras parejas humanas fértiles comenzaron a poblar la Tierra, interactuaban de manera directa con esas nacientes civilizaciones. 

Llegado el momento regresan a su lugar más allá de las estrellas prometiendo volver. 

Siguen actuando de subconsciente a subconsciente mental de tal manera de no interferir en la evolución ni provocar un descalabro por el encuentre entre dos civilizaciones disímiles en que la inferior no lo soporta y se va al caos. 

No desean nuestro caos mental en los más sustentado en dogmas. 

De manera gradual van dando señales y preparando el terreno para su llegada. Una de estas preparaciones nos la han dejado en el arte. 

En este escrito otearemos hacia el pasado sobre la base de testimonios visuales dejados para los futuros del actual presente como lo son artes primitivos y pinturas de alto valor artístico que son piezas de museo

En los últimos años la Ciencia ha logrado un desarrollo sorprendente, tanto así que los nuevos paradigmas o modelos de pensamiento se acercan a paredes infranqueables al método y racionalidad científica.

No puede ni podrá la Ciencia explicar qué es lo que a la materia le permite ser; que le permite al cerebro ser y funcionar; qué nos permite vivir y diferenciarnos de la materia inerte…

¿Por qué somos los pensantes de la Tierra?
¿Qué hubo antes de uno nacer? ¿Qué hay después de morir?

El acelerado cambio científico y las hipótesis de la física cuántica llevan a muchos a liberarse y PENSAR por sí mismos más allá de dogmas, filosofías, credos y paradigmas, representa el Despertar.

Este Despertar nos hace mirar al pasado – presente – futuro y otear hacia más allá de las estrellas y nuestra razón de ser.

Pareciera que mientras más poder mundano se tiene existe más temor a lo desconocido y se lucha para que eso desconocido sea desacreditado e ignorado por los más, en especial agrupados en el hombre-masa.

Quizá ignoren que un 10% ha Despertado y, en especial un 1% neutralizaría ya su negativa influencia que tiene a la humanidad al borde del abismo.

Sin embargo, tal parece, los antiguos no tenían miedo a la muerte ni a los seres llegados desde más allá de las estrellas. Por intuición sabían de un Más Allá superior y esperanzador, sin castigo.

El error del cristianismo, no de Jesús, quedó en doctrinas que él no predicó como la del demonio y el infierno: DIOS es solo Amor que se refleja en el Padre y por Él en nosotros.

De la misma manera por decreto Imperial de Constantino en el 300 y Justiniano en el 500 se eliminó del Nuevo Testamento, por ejemplo, toda referencia a la Reencarnación.

Esto ha servido para que por uno mismo, sin dogma, por discernimiento en el ciclo de encarnaciones se abra la mente a una serie de Verdades que nos acerca a nuestra razón de ser, en especial ahora en este Fin de Tiempo.

“Ellos”, los seres interdimensionales cuando las primeras parejas humanas fértiles comenzaron a poblar la Tierra, interactuaban de manera directa con esas nacientes civilizaciones.

Llegado el momento regresan a su lugar más allá de las estrellas prometiendo volver.

Siguen actuando de subconsciente a subconsciente mental de tal manera de no interferir en la evolución ni provocar un descalabro por el encuentre entre dos civilizaciones disímiles en que la inferior no lo soporta y se va al caos.

No desean nuestro caos mental en los más sustentado en dogmas.

De manera gradual van dando señales y preparando el terreno para su llegada. Una de estas preparaciones nos la han dejado en el arte.

En este escrito otearemos hacia el pasado sobre la base de testimonios visuales dejados para los futuros del actual presente como lo son artes primitivos y pinturas de alto valor artístico que son piezas de museo