
La historia de la rusa y el gallego
venía mal parida,
parece que la nami, desvestida,
ardía como un trópico de fuego;
el gaita, mujeriego,
pasado de falopa y de bebida,
con hervores de sangre contenida
le propuso jugar al gallo ciego;
adúlteros los dos y desmedidos
se embisten a gemidos
en la rante penumbra de la pieza,
fatídica mañana,
el novio de la gringa que era cana
apuntó sin dudar a la cabeza.
Del libro De diluvios y andenes.
parece que la nami, desvestida,
ardía como un trópico de fuego;
el gaita, mujeriego,
pasado de falopa y de bebida,
con hervores de sangre contenida
le propuso jugar al gallo ciego;
adúlteros los dos y desmedidos
se embisten a gemidos
en la rante penumbra de la pieza,
fatídica mañana,
el novio de la gringa que era cana
apuntó sin dudar a la cabeza.
Del libro De diluvios y andenes.