
El Helióstato se emplean para formar sistemas grandes y la radiación solar recibida en cada uno de ellos es reflejada a una torre central receptora.
Un helióstato es un conjunto de espejos que establecen una superficie grande y se mueven sobre uno o dos ejes normalmente en montura altacimutal lo que permite con los movimientos apropiados mantener el reflejo de los rayos solares que inciden sobre él se fijen en todo momento en un punto o diminuta superficie descomponiendo en el rayo reflejado el movimiento diurno terrestre teniendo como objetivo seguir el movimiento del sol.
Haciendo esto, los rayos que refleja el helióstato pueden ser dirigidos hacia un solo punto durante todo el día.
Se utilizan fundamentalmente en observaciones astronómicas para mantener fija la imagen del Sol o de un astro sobre el aparato de observación en este caso suelen ser de pequeñas dimensiones, también se utilizan en centrales solares termoeléctricas para concentrar la energía solar sobre el receptor, y conseguir así altas temperaturas, estos helióstatos suelen ser grandes llegando a tener más de 120 m2