lunes, 16 de junio de 2014

¿Qué pasaría si viajáramos a la velocidad de la luz?


Cuando éramos niños veíamos que personajes como Superman volaban más rápido que los proyectiles e imaginábamos que en el futuro podríamos visitar otros lugares del universo tan velozmente. 

Hoy, en pleno siglo XXI, hemos alcanzado celeridades elevadas; sin embargo, una pregunta sigue en pie como una especie de reto para el ser humano: 

¿Qué sucedería al viajar a la velocidad de la luz?

Newton versus Einstein
Las leyes que sustentan el comportamiento de Superman son las nociones de Newton sobreel espacio y el tiempo, según las cuales la posición y el movimiento de todo cuerpo deben ser medidas con referencia a un campo de referencia absoluto.
 Por esa razón, si el héroe reducía su velocidad, se reducía también la de la bala.
Mas, a inicios del siglo XX, un evento cambió la historia de las ciencias: apareció un científico alemán, Albert Einstein, con su Teoría Especial de la Relatividad
La idea central es que no existe tal campo de referencia fijo, pues tanto espacio como tiempo son relativos.
Además, la velocidad de la luz es constante y no depende del movimiento del observador. 
Por tanto, si Superman estuviera persiguiendo un rayo a la mitad de la velocidad de la luz, este debería alejarse de él exactamente con la misma celeridad, esto es, 300000 km/s.
david franklin/iStock/Thinkstock

¿Se puede viajar la velocidad de la luz?

De los conceptos anteriores se desprende una idea llevada por Einstein a la fórmula: E=mc². 
E sería la energía, m la masa y c la velocidad de la luz. Evidentemente, se produce una equivalencia entre energía y masa, en virtud de la cual mientras mayor es la velocidad de un cuerpo en movimiento mayor es su masa.
Cuando los cuerpos viajan a velocidades muy bajas, esta diferencia de masa es apenas perceptible.
 Otra cosa sucede cuando el cuerpo se mueve muy rápidamente, digamos a un 90 % de la velocidad de la luz. La resultante es que la masa se duplica.
Mientras más aumenta esta velocidad, la masa tiende a hacerse infinita, así que la energía necesaria para mover ese cuerpo también debería serlo.
 Esta es la razón por la cual se concluye que los cuerpos normales no pueden viajar a la velocidad de la luz.
CoreyFord/iStock/Thinkstock

¿Qué pasaría si viajáramos casi a la velocidad de la luz?

Otra pregunta muy buena sería tratar de imaginar qué pasaría si viajáramos casi a la velocidad de la luz 
. Tres serían los efectos sobre nuestra percepción:
  • Dilatación del tiempo: a esa velocidad, el tiempo corre más despacio. Verías pasar 10 minutos en tu reloj, lo que serían 20 minutos para los observadores terrestres.
  • Aberración: tu campo de visión se contrae hasta hacerse una ventana diminuta en forma de túnel.
  • Efecto Doppler: las ondas de luz provenientes de las estrellas que están a la vista se aglomeran, de modo que los objetos espaciales se ven azules. En cambio, las de las estrellas que quedan detrás se esparcen y lucen rojizas. Si aumentas tu velocidad, la experiencia visual se hace tan intensa que parece como si todo se desvaneciera.
Como hemos visto, viajar a la velocidad de la luz es un imposible teórico, pero casi a la velocidad de la luz parece ser la opción más factible para nuestra especie si queremos algún día alcanzar las estrellas.