viernes, 3 de octubre de 2014

¿Pudo Noé meter en su arca a una pareja de cada animal vivo sobre la Tierra?

Capítulo 6 del libro del Génesis

1. Cuando la humanidad comenzó a multiplicarse sobre la haz de la tierra y les nacieron hijas,
2. vieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres les venían bien, y tomaron por mujeres a las que preferían de entre todas ellas.
3. Entonces dijo Yahveh: «No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne; que sus días sean ciento veinte años.»
4. Los nefilim existían en la tierra por aquel entonces (y también después), cuando los hijos de Dios se unían a las hijas de los hombres y ellas les daban hijos: estos fueron los héroes de la antigüedad, hombres famosos.
5. Viendo Yahveh que la maldad del hombre cundía en la tierra, y que todos los pensamientos que ideaba su corazón eran puro mal de continuo,
6. le pesó a Yahveh de haber hecho al hombre en la tierra, y se indignó en su corazón.
7. Y dijo Yahveh: «Voy a exterminar de sobre la haz del suelo al hombre que he creado, desde el hombre hasta los ganados, las sierpes, y hasta las aves del cielo porque me pesa haberlos hecho.»
8. Pero Noé halló gracia a los ojos de Yahveh.
9. Esta es la historia de Noé: Noé fue el varón más justo y cabal de su tiempo. Noé andaba con Dios.
10. Noé engendró tres hijos: Sem, Cam y Jafet.
11. La tierra estaba corrompida en la presencia de Dios: la tierra se llenó de violencias.
12. Dios miró a la tierra, y he aquí que estaba viciada, porque toda carne tenía una conducta viciosa sobre la tierra.
13. Dijo, pues, Dios a Noé: «He decidido acabar con toda carne, porque la tierra está llena de violencias por culpa de ellos. Por eso, he aquí que voy a exterminarlos de la tierra.
14. Hazte un arca de maderas resinosas. Haces el arca de cañizo y la calafateas por dentro y por fuera con betún.
15. Así es como la harás: longitud del arca, trescientos codos; su anchura, cincuenta codos; y su altura, treinta codos.
16. Haces al arca una cubierta y a un codo la rematarás por encima, pones la puerta del arca en su costado, y haces un primer piso, un segundo y un tercero.
17. «Por mi parte, voy a traer el diluvio, las aguas sobre la tierra, para exterminar toda carne que tiene hálito de vida bajo el cielo: todo cuanto existe en la tierra perecerá.
18. Pero contigo estableceré mi alianza: Entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo.
19. Y de todo ser viviente, de toda carne, meterás en el arca una pareja para que sobrevivan contigo. Serán macho y hembra.
20. De cada especie de aves, de cada especie de ganados, de cada especie de sierpes del suelo entrarán contigo sendas parejas para sobrevivir.
21. Tú mismo procúrate toda suerte de víveres y hazte acopio para que os sirvan de comida a ti y a ellos.»
22. Así lo hizo Noé y ejecutó todo lo que le había mandado Dios.


  

Siempre me he preguntado cómo fue posible que Noé transportara una pareja de cada especie animal en su flamante y calafateada arca.

 Una cosa es que fuese creyente profundo en la omnipotencia y omnisciencia del Dios de los hebreos, pero otra muy diferente es que Dios conociese en aquella época el principio de Arquímedes, que es la ley física que se esconde tras todo este misterio.

Veámoslo.

Dejen que les proponga una serie de cálculos algebraicos elementales.

 Pero antes de nada, conviene establecer una equivalencia entre las unidades de longitud proporcionadas por Dios y las que utilizamos los ateos contemporáneos.

 En efecto, el “codo” aludido en el libro del Génesis 6:15 transcrito más arriba posee distintas equivalencias, según uno considere su origen. 

Así pues, habrá que optar por un valor promedio que, digamos, puede ser de unos 50 cm.

Bien, admitiendo que el arca de Noé tiene forma de caja oblonga,
 las dimensiones de sus planchas de madera serán: 150 metros de longitud,
 25 metros de profundidad y 15 metros de altura.

 Además, para darle consistencia, las dotaremos de un espesor de 20 cm.
De esta forma, se obtiene muy fácilmente el volumen de madera necesario para construir la imponente embarcación: 2550 metros cúbicos.

Aunque el “cañizo” es la materia prima a la que se alude en el Génesis,
 se puede atribuir a la misma una naturaleza similar a la del bambú, aunque proponer otras maderas como el ciprés, pino o cedro tampoco constituiría una dificultad insalvable, pues las densidades de todas estas maderas no se diferencian en un porcentaje excesivo para nuestras pretensiones. 

Tomaremos, entonces, una densidad media para el “cañizo” de unos 500 kg/m3.


Armados con los dos valores numéricos anteriores, es decir, con el volumen de madera y su densidad, calculamos la masa del arca vacía: 1275 toneladas.

Para que semejante mole flote en la superficie del mar, ha de cumplirse el principio de Arquímedes, que establece que el empuje vertical hacia arriba que experimenta un objeto sumergido en un fluido ha de ser igual en magnitud al peso del volumen de fluido desalojado. 

Teniendo en cuenta que el agua marina posee una densidad aproximada de 1028 kg/m3 se puede averiguar la profundidad a la que debe hundirse el arca o, equivalentemente, que porción de la misma asoma por encima del nivel del mar: 33 cm en el primer caso y 14,67 metros en el segundo.

Finalmente, resta por estimar lo que sucedería si pretendiésemos introducir en el arca de Noé toda esa jartá de animales bien emparejados, aunque esto suponga no atender para nada la diversidad de preferencias sexuales entre ellos, algo muy políticamente incorrecto en los tiempos modernos que vivimos.

Bien, veamos, resulta bastante obvio que no podremos subir a bordo un peso arbitrario de “todo ser viviente, de toda carne”, pues llegará un momento en que el arca se hundirá por debajo de los 14,67 metros que aún asoman por encima de las aguas. 

Por lo tanto, este es el límite que nos fijará el peso de los animales, junto con su comida y todos los demás enseres imprescindibles para soportar el temporal de 40 días y 40 noches de Diluvio Universal.



Si calculamos el volumen total del arca, resulta ser de 56250 metros cúbicos, lo cual arroja una masa total (arca + animales + personas + alimentos + …) 
de 57825 toneladas. 
Restando de este valor el de la masa del arca vacía (1275 toneladas) nos queda una disponibilidad de 56550 toneladas.
 ¿Cuántos animales caben?
 ¿Cuántos animales había sobre la faz de la Tierra?
 ¿Qué suposiciones serían razonables?
 Obviamente, el peso de un elefante no se parece mucho al de un cuervo, pero, así y todo, ¿sería razonable suponer que hubiese un “animal promedio”, cuyo peso fuese el peso medio de todos los demás?
 Si esto fuese así, bastaría dividir las 56550 toneladas entre dicho peso (masa) medio y obtener una estimación del número de animales que pudieron embarcarse a bordo del arca en aquellos grises y lluviosos días…
eltercerprecog