viernes, 14 de mayo de 2010

by. Mariel Manrique ...

Cortaremos el cordón umbilical de tu niño.
Lavaremos sus sábanas.
Lo bañaremos con jabón. Blanco.
Custodiaremos tiernamente sus monedas.
El prado geométrico sostendrá sus pies.
No caerá del árbol.
Las vendas serán innecesarias.
También los acreedores.
El viento no volará las tejas de la casa.
Tendrá peine, cepillo y uñas cortas.
Su lengua rozará apenas el dedo del pastor.
Las teclas del piano no cambian de lugar.

Tenemos un oso atado en el establo,
pero no temas. Está atado.

Confíanos tu niño.

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