viernes, 18 de febrero de 2011

Cómo corre un pollo sin cabeza...

¿Por qué corren los pollos sin cabeza? 
Para saberlo tendrás que leer esto. 
Empezaremos por la mitad de la historia.
 George Székély observo en su laboratorio que había algunos pollos que tras arrimarlos al borde de la mesa y precipitarlos hacia el suelo, movían las patas como si intentasen volar y extendían las alas como para frenar el impacto (como lo harían con las patas).
 Esto no es fruto de la casualidad, Székély sabía lo que buscaba.
 Para ello antes, cuando estos pollos todavía eran unos embriones intercambio los niveles de la medula espinal cervicales caudales con los lumbares y viceversa. 
El objetivo del experimento era comprobar que es lo que rige los movimientos musculares complejos (caminar, volar, correr…).
 Los resultados fueron concluyentes, nuestro cerebro solo se encarga de emitir la orden para que cierto movimiento se inicie, son los centros espinales y sus circuitos los encargados de llevar a cabo el movimiento. 
Es decir, las distintas áreas de nuestro cerebro como podrían ser la corteza motora simplemente “envían el mensaje”a los aparatos motores locales de que el movimiento debe ser iniciado o detenido. 
Estos son los encargados de llevar a cabo los movimientos específicos de cada especie, que pueden ser o no aprendidos.
El experimento de Székély demuestra que es así ya que intentan volar con las patas cuando deberían hacerlo con las alas.
Este estudio fue la prueba definitiva que apoyaba otro realizado años antes.
 Este consistía en la transección de la medula espinal a nivel cervical de un gato, es decir cortar de tal forma la médula que el cerebro no pueda enviar señales a los centros motores.
 De esta forma el gato, no tenia ningún movimiento voluntario, pero los reflejos espinales se mantenían intactos. 
El gato era puesto sobre una cinta, sujeto por una especie de andamiaje y cuando la cinta era puesta en marcha el gato caminaba, si la velocidad de esta aumentaba el gato pasaba por todas las fase hasta llegar a la carrera.
 Esto demostraba que la propia contracción muscular es suficiente para iniciar el movimiento.
Todo esto nos lleva, a que al menos para este tipo de funciones el cerebro actúa “poco más” que como un interruptor.
Ahora ya saben, porque el pollo aun es capaz de correr pese a que haya sido decapitado, no necesita el cerebro para salir por patas.

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