Dado el papel que desempeña el sistema nervioso en la integración de todas las funciones del individuo, uno de los grandes retos de la Neurociencia en los próximos años
es descifrar cómo se lleva a cabo el desarrollo cerebral durante el periodo embrionario.
Algunas de las preguntas clave en este campo se dirigen, lógicamente, hacia dos aspectos centrales
de la estructuración del encéfalo:
cómo se produce la especificación celular que hace
que una célula nerviosa sea la que es y esté donde funcionalmente debe estar; y, además, cómo se establecen las distintas conexiones entre neuronas o grupos neuronales de tal manera
que se produzca una “sincronía” funcional en la actividad del tejido nervioso.
Resultados recientes muestran cada vez con más claridad que
en estos procesos intervienen complejos mecanismos de señalización celular, a través de receptores de membrana, que controlan la síntesis de proteínas que se transportan a las dendritas y a los axones para regular
la comunicación celular.
Ahora, experimentos publicados la revista PNAS y comunicados
por el conocido neurobiólogo Thomas Hökfelt del Instituto Karolinska
de Estocolmo, dan un paso más en esta dirección.
Los autores han podido demostrar la influencia que tienen unas sustancias, los endocannabinoides, en la especificación celular de neuronas
de la corteza cerebral y en el establecimiento de sus conexiones.
Los cannabinoides son sustancias psicotropas que se ligan
a receptores específicos denominados CB1.
Además de estar presentes en el cannabis, también se sintetizan
en nuestro organismo, en cuyo caso se llaman cannabinoides endógenos
o, sencillamente, endocannabinoides.
Los investigadores generaron ratones que carecen del gen que regula la producción de los receptores,
y observaron que se alteraba el desarrollo de células
de la corteza cerebral y de sus conexiones
con otras neuronas.
En este contexto, el estudio del sistema endocannabinoide abre una puerta a la comprensión de uno de los aspectos esenciales de la formación del cerebro.
Aunque se podría pensar que la administración de cannabinoides
podría tener un efecto beneficioso en el desarrollo neural,
de hecho no parece que sea así, porque la ingestión externa de estas sustancias lleva a una irrupción de los sistemas que controlan
y a la producción de una sintomatología psíquica que manifiesta
esas alteraciones.
Además, los autores de este estudio también sugieren que la ingesta
de cannabinoides durante el embarazo podría alterar la formación
de los circuitos cerebrales en el feto.
José Manuel Giménez-Amaya
Departamento de Anatomía, Histología y Neurociencia
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