sábado, 13 de octubre de 2012

Los amantes de la calle Centenera... (21.679)


Inexpertos de amor se dieron cita,
una tarde cualquiera,
en un bar de la calle Centenera,
cuando el frío de agosto deshabita;
con paciencia bendita
sortearon los azares de la espera,
él volvía de alguna balacera
y ella, rosa marchita,
traía en el trajín de la cartera
una lluvia de olvidos infinita
y un rescoldo de hoguera.
La suerte de los dos estaba escrita,
lo que el dolor no quita,
a la larga retoña primavera.

Del libro Oceanario.