
Pintura: Fernando Botero
“Haya luz”, dijo Dios (y espanto y cielo),
y una noche después de cada día,
y fue luego, la informe geografía,
el orden primicial de su desvelo;
con gesto bondadoso de consuelo
y acción de orfebrería,
copiando su perfil con armonía,
hembra y varón surgieron de su anhelo.
Siguieron ciertos pactos de obediencia,
de ley, de penitencia,
de permiso.
Terminada que fue la azul semana,
sobrevino el albur de la manzana
y Adán lo desterró del Paraíso.
Del libro De diluvios y andenes.